miércoles, 15 de julio de 2015

Un gran paso

Sedigas: el GNL reduciría un 20 % las emisiones de CO2 de los barcos


El gas natural licuado (GNL) usado en el transporte marítimo reduciría entre un 20 y un 28 por ciento las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal responsable del efecto invernadero y por tanto, del cambio climático, según la Asociación Española del Gas (Sedigas).
Además, el uso generalizado del GNL en los buques supondría una disminución del 80 % de las emisiones de óxidos de nitrógeno y eliminaría prácticamente las de óxido de azufre y las partículas sólidas, añade.

Normativa

La normativa europea, recuerda Sedigas, obliga a la disminución del 40 por ciento en 2030 de las emisiones de CO2, de las que el transporte marítimo es responsable a nivel global del 2,5 por ciento, mientras que el transporte por carretera supone el 23 por ciento y la aviación el 2,4.

El estudio constata que el GNL es ya utilizado en embarcaciones del Mar del Norte o el Mar Báltico, donde la normativa de control de emisiones es más exigente al estar integrados en las llamadas Áreas de Control de Emisiones (ECA).

Además, la Directiva Europea sobre uso de Combustibles Alternativos en el Transporte establece que en 2020 once puertos españoles -Algeciras, Barcelona, Bilbao, Cartagena, Gijón, A Coruña, Las Palmas, Palma de Mallorca, Sevilla, Tarragona y Valencia- deberán disponer de infraestructuras de carga de GNL.

El GNL en España

Según datos de un estudio de Deloitte encargado por la Asociación Española de Gas Natural para la Movilidad (Gasnam), la penetración del gas natural licuado en el tráfico portuario español alcanzará al 46 % de la flota en 2045; en la actualidad, los combustibles usados mayoritariamente son los derivados directos del petróleo, muy pesados y con bajo nivel de refino.

Además, ha añadido, en España “hay mucha experiencia en tecnología de GNL, lo que no ocurre en otros países europeos, y esa experiencia se puede traducir en un valioso equilibrio entre reducción de emisiones y economía”.

Según Marta Margarit, el gas natural no sólo limita las emisiones de los motores de propulsión de los barcos, también es muy útil en los puertos, donde los buques pueden alimentarse de esa red de gas para producir electricidad y contribuir así a “disminuir las emisiones en el área portuaria”.
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