jueves, 17 de enero de 2013

365 dias y sigue igual

Primer aniversario del naufragio del Concordia con el barco aún encallado
Supervivientes y familiares de las víctimas de la tragedia del Costa Concordia conmemoraron ayer en la isla italiana del Giglio el primer aniversario del naufragio del crucero, un recuerdo emotivo que estuvo más presente por el hecho de que el barco sigue aún encallado en el mismo lugar.

Algunas de aquellas personas que vivieron más o menos de cerca el naufragio en la fría noche del 13 de enero de 2012 quisieron regresar a la pequeña isla italiana para honrar la memoria de los dos desaparecidos y 30 muertos.

Los simbolismos y la emoción fueron la nota común de los actos, empezando por la devolución al mar, con una placa conmemorativa fijada en ella, de parte de los escollos contra los que colisionó la quilla del buque de ese día.

Doble recuerdo

En presencia también de diplomáticos de otros países (los pasajeros eran de distinta nacionalidad), el obispo recordó a las víctimas y reconoció la “generosidad” mostrada por los isleños esa noche y por quienes trabajaron en el rescate, según informaron los medios de comunicación italianos.

El acto central contó con un minuto de silencio en honor a las víctimas y el lanzamiento al mar de 32 farolillos encendidos en el momento exacto en el que se cumple un año del choque contra las rocas del barco Costa Concordia.

Al Giglio acudieron también representantes de las familias de los dos desaparecidos, Russel Rebello y María Grazia Trecarichi.

El barco aún está encallado

Los restos del barco, propiedad de la naviera Costa Cruceros, siguen encallados frente a la isla rodeados de gigantes estructuras de metal para permitir una remoción que se ha retrasado los últimos meses y que se prevé que pueda terminar como máximo en septiembre.

Esa tarea, encargada al consorcio ítalo-estadounidense Titan-Micoperi, conlleva el trabajo los siete días de la semana de 430 personas, entre operarios e ingenieros, de 19 nacionalidades y tendrá finalmente un sobrecosto de 100 millones de dólares, lo que hace que el monto total ascienda a unos 400 millones de dólares.

“El objetivo es el de levantar el casco, dotándolo de una especie de cajones flotantes bajo la quilla, de modo que pueda ser arrastrado como una barca hinchable”, explicó el ingeniero Carlo Femiani.

Por su parte, el ministro de Medioambiente afirmó a los periodistas que el barco tiene que ser llevado al puerto de grandes dimensiones más cercano a la isla para su posterior desguace, previsiblemente al de Piombino (Toscana).

El representante del Gobierno del ya dimisionario Mario Monti, que tuvo que hacer frente a esta tragedia al poco de llegar al poder, pidió además que se castigue a los responsables en un proceso en el que, de momento, hay 12 investigados, entre ellos el capitán del buque, Francesco Schettino.

El otro punto geográfico en el que se centraron todas las miradas es la localidad de Meta di Sorrento (sur de Italia), donde Schettino permanece en su domicilio bajo libertad vigilada desde el pasado 5 de julio pasado y en la que no se pudo ver en público al capitán, a quien se le investiga por un supuesto homicidio culposo múltiple y abandono del barco.
Fuente: Vanguardia
Publicar un comentario