martes, 13 de agosto de 2013

Otra fórmula

Grupos de Alemania y Noruega compiten por la concesión del astillero portugués de Viana
El gigante germano Ferrostaal y la nórdica Volstad, entre las seis compañías que pujan por los terrenos
Lisboa opta por una concesión tras frustrar Bruselas su privatización

Las instalaciones de Estaleiros Navais de Viana do Castelo (ENVC) siguen despertando el interés de grandes grupos internacionales del naval. El Gobierno portugués, que a principios de año frenó la reprivatización de las instalaciones por una investigación de Bruselas sobre ayudas de estado ilegales, ha optado ahora por una concesión administrativa de larga duración (2031) para poner en valor este enclave naval. La apertura del concurso público se realizó el pasado 31 de julio y hasta la fecha ya se han presentado seis ofertas, entre las que destaca la del gigante industrial alemán MPC Ferrostaal y la de la firma noruega Volstad Maritime, especializada en la construcción de buques offshore para la industria petrolífera (y cliente habitual de los astilleros vigueses). Lisboa decidirá qué empresa se llevará la factoría naval en septiembre.

Estos astilleros (situados a 88 kilómetros de Vigo), creados en 1944 y nacionalizados en 1975 después de la caída del régimen de Antonio de Oliveira Salazar, emplean a 630 trabajadores y construyen navíos de varios tipos, entre ellos militares, de pesca y de transporte. En sus instalaciones estaba prevista la construcción de dos navíos asfalteros para Venezuela, con un coste de 128 millones, según los acuerdos firmados por ambos países durante la última visita que realizó a Portugal el presidente Hugo Chávez, en octubre de 2010.

El Gobierno luso, dentro de su política de desinversiones para reducir el déficit público y cumplir con la hoja de ruta del rescate, anunció el año pasado la reprivatización de ENVC, proceso en el que se quedaron como finalistas dos empresas: el grupo brasileño Rio Nave Serviços Navais de Rio de Janeiro y el ruso JSC River Sea Industrial, integrado en la Corporación Financiera del magnate Andrei Kissilov (que no tiene experiencia en la construcción naval). El consorcio latinoamericano había llegado incluso a anunciar una inversión de 30 millones de euros en la modernización de las instalaciones en los primeros seis meses tras las firmar del contrato.

Pero la apertura de expediente por parte de Bruselas y la posterior multa (Lisboa debe devolver 180 millones de ayudas concedidas entre 2006 y 2010 que no fueron notificadas a la Comisión) frustró la reprivatización. El Gobierno de Pedro Passos Coelho ha optado finalmente por una concesión administrativa para sacar provecho a un área de 245.000 metros cuadrados de ENVC. Según consta en el pliego del concurso, esta superficie podrá ser destinada "al ejercicio de la construcción y reparación de navíos, pudiendo utilizarse también para la instalación de una industria de fabricación de componentes para aerogeneradores eólicos y para el ejercicio de la industria metalmecánica".

Ofertas

Las empresas interesadas en hacerse con estos terrenos tienen hasta septiembre para formalizar sus ofertas. Hasta la fecha, según indicaron fuentes del Ejecutivo portugués, han mostrado su disposición a pujar por a concesión seis compañías, entre ellas MPC Ferrostaal y Volstad. El grupo MPC Ferrostaal es un conglomerado empresarial alemán con una facturación superior a los 1.500 millones de euros y que emplea a unos 5.500 trabajadores. Posee instalaciones productivas en sesenta países y su actividad se estructura en cuatro líneas de trabajo: equipamientos, automoción, construcción y reparación naval y proyectos submarinos.

La compañía noruega Volstad, por su parte, está especializada en buques offshore y había sido una de las empresas sondeadas por Lisboa para la reprivatización de los astilleros públicos. 
Fuente: Faro de Vigo
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