jueves, 30 de abril de 2015

Ya se veía venir

Deloitte advirtió sobre un deterioro de 100 millones en la flota de Trasmediterránea

El incendio desatado este miércoles en el buque Sorrento, ferry operado por Acciona Trasmediterránea y propiedad de una filial de Grimaldi, ha vuelto a sacar a flote el delicado momento que vive la compañía, inmersa desde hace tiempo en un complejo proceso de venta que nunca termina de cristalizar. En medio de estas aguas turbulentas, en 2013, el grupo encargó a un tasador independiente realizar una valoración de todos sus buques, estudio que destapó una importante pérdida de agua, superior a los 100 millones de euros, en el valor de las naves y que llevó a advertir sobre ella al propio auditor en su último informe anual de cuentas.

"Sin que afecte a nuestra opinión de auditoría, llamamos la atención sobre lo señalado en la Nota 6 de la memoria consolidada adjunta, en la que se señala que el Grupo, tomando como referencia las tasaciones realizadas por expertos independientes, ha registrado contra la cuenta de resultados consolidada del ejercicio 2013 deterioros de su flota de buques por un importe total de 104.014 miles de euros, de los que 50.000 miles de euros corresponden a los buques operativos y otros 54.014 miles de euros a barcos integrados en una naviera perteneciente al Grupo específicamente constituida para desarrollar de manera ordenada el proceso de desinversión en estos activos", destaca Deloitte en el último informe de cuentas del grupo.

El incendio desatado este miércoles en el buque Sorrento, ferry operado por Acciona Trasmediterránea y propiedad de una filial de Grimaldi, ha vuelto a sacar a flote el delicado momento que vive la compañía, inmersa desde hace tiempo en un complejo proceso de venta que nunca termina de cristalizar. En medio de estas aguas turbulentas, en 2013, el grupo encargó a un tasador independiente realizar una valoración de todos sus buques, estudio que destapó una importante pérdida de agua, superior a los 100 millones de euros, en el valor de las naves y que llevó a advertir sobre ella al propio auditor en su último informe anual de cuentas.

"Sin que afecte a nuestra opinión de auditoría, llamamos la atención sobre lo señalado en la Nota 6 de la memoria consolidada adjunta, en la que se señala que el Grupo, tomando como referencia las tasaciones realizadas por expertos independientes, ha registrado contra la cuenta de resultados consolidada del ejercicio 2013 deterioros de su flota de buques por un importe total de 104.014 miles de euros, de los que 50.000 miles de euros corresponden a los buques operativos y otros 54.014 miles de euros a barcos integrados en una naviera perteneciente al Grupo específicamente constituida para desarrollar de manera ordenada el proceso de desinversión en estos activos", destaca Deloitte en el último informe de cuentas del grupo.

Esta división de la flota en dos grupos forma parte del plan de ajustes que puso en marcha la compañía en 2012, entonces bajo la dirección de Ignacio Aguilera, que fue fichado procedente de su competidor Pullmantur para tratar de dar la vuelta a Trasmediterránea. Precisamente, este ejercicio de saneamiento fue el que terminó por hacer emerger el fuerte deterioro que sufre la flota de la compañía, según reconoce la propia Acciona en su informe anual correspondiente a las cuentas de 2014.

"Como consecuencia de las desviaciones sobre el plan de negocios y en relación a la optimización de flota iniciada por el subgrupo en 2012 y las pérdidas de explotación del 2013, se pusieron de manifiesto indicios de deterioro en el valor de los mismos, que llevaron al Grupo a encargar nuevas tasaciones a expertos independientes para evaluar si el valor recuperable de estos activos cubría el valor en libros al 31 de diciembre de 2013. A la vista de las valoraciones proporcionadas por la sociedad tasadora independiente Tradex Shipbrokers, S.A., el Grupo Acciona reconoció un deterioro por importe de 100 millones de euros".

 
  

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