jueves, 23 de febrero de 2012

Y siguen estirando la cuerda...

Suspendieron el pago del alquiler de los barcos regasificadores
Es otro capítulo en la puja del Gobierno con YPF. Son 100.000 dólares diarios 

La creciente presión regulatoria y económica del Gobierno contra la petrolera YPF sumó un nuevo embate por el lado del suministro de GNL, el gas natural licuado que se importa por barco para poder atender alrededor del 20% de la demanda de todo el país.

La sociedad sin fisuras que venían manteniendo YPF y la empresa estatal ENARSA desde que entraron a tallar las importaciones de GNL a principios de 2008 entró en los últimos meses en una zona de turbulencias que amenaza la “sustentación” y continuidad de esa relación comercial.

De acuerdo con los datos obtenidos por Clarín, ENARSA – siguiendo las instrucciones del ministerio de Planificación que conduce Julio De Vido – no le estaría pagando a YPF desde octubre el contrato de operación de las dos buques regasificadores que se encuentran en los puertos bonaerenses de Bahía Blanca y Escobar. 

Tanto hace cuatro años en el caso de Bahía Blanca, como el año pasado en la apertura de Escobar, el Gobierno había buscado directamente a YPF para que se haga cargo de las obras y la gestión de las plantas regasificadoras.

La petrolera – que pertenece mayoritariamente al grupo Repsol y que es manejada por el grupo local Eskenazi, dueño del 25% del paquete accionario – factura en promedio unos US$ 110.000 diarios por la operación y el mantenimiento de cada una de dos plantas móviles que regasifican el combustible importado. De ese monto, unos US$ 80.000 corresponden al alquiler diario de cada uno de los barcos regasificadores que son propiedad de la empresa estadounidense Excelerate.
Al no contar con los ingresos por la operación de los buques que debía pagar ENARSA, Y PF procedió a cortar los desembolsos que había asumido con Excelerate por el arrendamiento de los regasificadores. 

Ante la falta de pago de YPF, los representantes de Excelerate llevaron sus reclamos a la cartera de De Vido y advirtieron que si no aparece una solución en las próximas semanas podrían dar por caídos los convenios y llevarse los buques del país.

Según fuentes del sector energético que conocen los entretelones del conflicto, los directivos Excelerate – si bien no lograron cobrar lo atrasado – habrían recibido una señal relativamente tranquilizadora del Gobierno. 

Tras explicarle que con ellos no habría ningún problema, los funcionarios de De Vido le transmitieron a Excelerate que la intención oficial sería modificar los convenios vigentes con el fin de correr a YPF del medio y poner los contratos de alquiler de los buques directamente en cabeza de ENARSA. Dicha revisión contractual – según la postura del Gobierno – debería incluir por parte de Excelerate una considerable rebaja en los arrendamientos de los regasificadores.

Pero más allá de lo que pase con los barcos que transforman el GNL en gas natural para que sea inyectado a la red de gasoductos, hay otro dato que genera incertidumbre respecto a la provisión externa de los próximos meses.

De acuerdo con los cálculos que hicieron los técnicos de ENARSA para este año se necesitan importar 81 cargamentos de GNL para que poder tapar el déficit de la producción local de gas. En las dos licitaciones que se hicieron a fines de 2011, los funcionarios lograron adjudicar sólo un total de 53 cargas (de las cuales 24 corresponden a Escobar y 29 a Bahía Blanca).
 
Quedan 28 cargas (12 de Escobar y 16 de Bahía Blanca) que aún siguen sin cubrirse. 

El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno – el nuevo superministro del Gobierno – quiere acordar la importación directa del GNL faltante desde Angola , en la misión comercial que piloteará en la primera semana de marzo. Pero la menor calidad calórica que tiene el gas angoleño y la escasa flota de barcos disponible para atender el traslado del combustible tornan – a priori – muy difícil esta nueva opción de suministro de GNL.
Fuente: Clarín

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