martes, 26 de junio de 2012

Future is now en la flota gallega

Un total de 340 barcos gallegos han de llevar ya un localizador por VHF
El aparato, que cuesta entre 2.000 y 2.500 euros, tendrá subvención 

Automatic Identification Sistem (AIS) o Sistema de Identificación Automática (SIA). Es la nueva herramienta que desde el pasado 1 de junio tienen que llevar a bordo los pesqueros de más de 24 metros. Es decir, que 340 embarcaciones gallegas han tenido que buscar espacio en el puente para hacer hueco a un aparato que cuesta entre 2.000 y 2.500 euros y que, se supone, sirve para aumentar la seguridad de la navegación. Otras 800 deberán ponerlo también antes de dos años.

El AIS debe estar instalado en todos los buques comunitarios de más de 24 metros de eslora, pero también se exige para todas aquellas embarcaciones de ese tipo que quieran entrar en puertos comunitarios.

Con ese aparato instalado, el equipo transmite por VHF de forma continua una señal que captan los receptores de las embarcaciones que están en un radio de 30 o 35 millas, quizá incluso 40. En esos receptores se ve el eco de la señal, que lleva datos como el nombre de la embarcación, el distintivo de llamada, las características y, además, el rumbo y la velocidad, datos estos importantes a efectos de seguridad marítima, puesto que de lo que se trata es de, entre otras cosas, evitar las colisiones y facilitar la localización del pesquero en caso de problemas por parte de los medios de salvamento y rescate.

«El barco que lleva el AIS está permanentemente localizado por las embarcaciones que tiene alrededor, puesto que el patrón no puede manipular la señal y el aparato solo puede ser desconectado por motivos de seguridad, en cuestiones como terrorismo», señala Francisco Ferrol, jefe de área de Radiocomunicaciones Marítimas de la Dirección General de la Marina Mercante.

La señal que emite el AIS es continua pero con distinta periodicidad. «Si el barco está fondeado, el equipo transmite cada 10 minutos, mientras que si va navegando, corre mayor riesgo de que entre en colisión y, por tanto, envía la señal de manera más frecuente».

En la costa hay una serie de estaciones, que pertenecen a Telefónica (que mantiene un contrato con Sasemar), y reciben el eco de todos los barcos siempre que naveguen a unas 30 millas de la costa. «Una vez que el barco se aleja dejamos de oír el eco y ya no tenemos noticias», señala Franco. Es el caso, por ejemplo, de los buques que faenan en Gran Sol, cuyo eco solo lo reciben las embarcaciones que están más próximas.
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