miércoles, 25 de julio de 2012

Y quejas que pueden dar más problemas...

Los marinos mercantes piden al Senado evitar que barcos menores de Pemex se construyan en España

El secretario general del Frente de Marinos Mercantes, capitán Joaquín Dorantes, hizo un llamado al presidente de la Comisión de Marina del Senado, Sebastián Calderón Centeno, para que intervenga y busque reorientar los proyectos de construcción de 14 barcos que PEMEX pretende sean realizados por astilleros españoles a fin de que estos los construya la industria naval nacional. 

En una misiva enviada al presidente de la Comisión de Marina, Dorantes realiza un recuento minucioso de las condiciones en las que la industria marítima nacional ha estado sobreviviendo por la “ausencia de una política y estructura marítimas, integrales e incluyentes de todos los intereses marítimos nacionales, contraviniendo las disposiciones marítimas contenidas en la Carta Magna”. 

“Nuestro aprovechamiento económico de los intereses marítimos es escaso, porque se encuentran  malgastados y dispersos. Más de 20 conforman los intereses marítimos principales a nivel mundial: México sólo se ha preocupado esporádicamente por la energía marina, buques mercantes, astilleros, pesca, puertos comerciales, embarcaciones de placer y lo hace de manera dispersa y descoordinada desde SENER, SCT, SAGARPA, SECTUR, PEMEX”. 

Recordó que Pemex Refinación tuvo, desde la expropiación petrolera, una flota que  llegó a ser la de mayor expansión en Latinoamérica y que al perderla ha estado operando por demasiados años con embarcaciones rentadas, hasta hace unos meses en que aún sin la debida planeación, ha comenzado a adquirir algunos. 

También señala que Pemex Exploración y Producción utiliza cientos de plataformas y embarcaciones rentadas desde hace más de 30 años: “que más del 35% del comercio internacional de importación y exportación de México se efectúa por mar y que, cuando el valor total de ese comercio excede los 600 mil millones de dólares americanos como en el año 2008, entonces se produce una fuga de divisas anual de más de 14 mil millones de dólares americanos, por pago de fletes marítimos a embarcaciones extranjeras debido a la carencia de una flota mercante en trafico de altura”. 

Por otro lado, abordó la subutilización de los cuatro grandes astilleros paraestatales de reparación y construcción naval por falta de una política gubernamental, luego de haber sido privatizados: “el más grande de ellos ha ido a parar a manos de intereses extranjeros; así, a pesar de que existen más de 158 mil embarcaciones de varios tipos en operación en el país, no existe siquiera un censo de las facilidades nacionales de astilleros y varaderos para la reparación y construcción naval”. 

Con estos antecedentes, Dorantes reclama que “el gobierno valiéndose de la paraestatal intenta la contratación del diseño y construcción de embarcaciones menores que, pudiendo hacerse en México, se negocian con España con quien no hemos tenido la mejor de las experiencias de construcción naval en el pasado”. 

Lo anterior, dice, priva a la economía nacional de la derrama de casi 500 millones de dólares americanos que crearían más de 2,500 empleos para más de 2.6 millones de horas de carga de trabajo. 

La causa, sostiene, los proyectos mencionados y otros  se negocian con España, “aparentemente porque nuestro gobierno ha decidido como necesario, que Pemex debe estar en buenos términos con REPSOL, “por la necesidad crítica de Pemex de desarrollar la pericia tecnológica, conocimientos y experiencia en la perforación en aguas profundas, y no por un deseo de invertir recursos en exploración y producción fuera del territorio mexicano”. 

Y añade que “Repsol ha obtenido una valiosa pericia, conocimiento y experiencia en la perforación en aguas profundas a través de su actividades de exploración y producción en aguas estadounidenses del Golfo de México y en la costa brasileña”. 

En ese marco, el representante del Frente de Marinos Mercantes recuerda que Petróleos Mexicanos ha disminuido su apoyo al Instituto Mexicano del Petróleo “por demasiados años ya, y que los técnicos en construcción naval e ingeniería marina con que contaba desde la expropiación petrolera, desaparecieron hace algunos años de las estructuras de la paraestatal”. 

Pareciera, agrega, que “pesa sobre la paraestatal una política consistente y de muchos años, de desmantelamiento de lo necesario para luego argumentar la necesidad crítica de alquilar, rentar ó contratar en el extranjero, porque no se cuenta en el país con el conocimiento y la infraestructura necesarias”. 

En ese sentido, concluye, “estas decisiones inciden de forma negativa invariablemente, en el desarrollo profesional y de infraestructura pública y privada nacionales”. 
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