jueves, 26 de diciembre de 2013

Peligrosa

Reclaman parar la planta regasificadora de Escobar
Fue a través de una denuncia judicial. Alegan el riesgo ambiental y de seguridad.

En medio de los cortes de luz que prometen convertirse en uno de los grandes protagonistas del verano, una nueva demanda judicial de defensores bonaerenses del medio ambiente podría sumar otra complicación energética para el Gobierno y un serio dolor de cabeza para YPF y la estatal Enarsa.

Un grupo de abogados y ambientalistas requirió al juzgado federal de Campana que suspenda preventivamente el funcionamiento de la terminal regasificadora de Escobar que abastece con combustible importado casi el 10% de la demanda nacional de gas.

Denunciaron que la planta que operan conjuntamente YPF y Enarsa y que se apresta a recibir en 2014 un total de 50 barcos cargados con GNL, no cumple con las exigencias ambientales, ni con las normas internacionales de seguridad.

La presentación que encabeza Viviana Rebasa advirtió también que la terminal de GNL no cuenta con los estudios de evaluación de impacto ambiental y pone en peligro tanto a la población cercana de Escobar, como a la mayoría de buques que navegan por la hidrovía.

Mediante una “ampliación” de la denuncia penal contra el contra el Estado que se viene tramitando en el tribunal federal de Campana, los ambientalistas solicitaron que se investigue al secretario de Energía, Daniel Cameron por los supuestos delitos de “ abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario” que cometió al asegurar que se estaban cumpliendo las normas internacionales de seguridad de GNL en Escobar. Para los denunciantes, la resolución 338/12 que aprobó Cameron para regular el funcionamiento de las regasificadoras no se ajusta las normativas internacionales, las cuales han sido “tergiversadas y adulteradas” para justificar la irregular operatoria de la terminal de Escobar.

Entre otros fundamentos para solicitar la clausura de la regasificadora, el escrito que ahora debe analizar el juez Adrián González Charvay remarcó que: -La planta de GNL está emplazada sobre una vía fluvial y viola las normativas europeas de seguridad que establecen que una terminal como ésta debe estar “mar adentro” y alejada de centros poblados.

-La población de Escobar no posee un plan de contingencia para afrontar un accidente de gran magnitud y los bomberos se encuentran imposibilitados para actuar preventivamente al no poseer personal, ni equipos apropiados.

-El municipio, la provincia y la Nación omitieron los procesos administrativos de ordenamiento territorial e impacto ambiental que exigían la realización de una “audiencia pública” antes de la puesta en marcha de la terminal.
Fuente: Clarin
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