lunes, 21 de julio de 2014

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Demanda por GNL en Latinoamérica se duplicaría en diez años
La IFC del Banco Mundial está financiando en Colombia la primera planta de licuefacción flotante del mundo.

Expectación ha causado entre los agentes económicos en Chile y el extranjero el anuncio de la presidenta Michelle Bachelet, a mediados de mayo, de que su administración aumentará la participación del Gas Natural Licuado (GNL) en la matriz energética del país.

La decisión, sin embargo, está lejos de ser una sorpresa, si se considera que va en línea con lo que está haciendo la mayoría de las economías en el vecindario.

Latinoamérica es la región que está creciendo más rápido en el consumo de GNL a nivel global según datos del Banco Mundial, y se espera que la tendencia se profundice en los próximos años.

La demanda por este tipo de combustible en América Latina, que llegaría a 13,3 millones de toneladas este año, se va a más que duplicar a 28,9 millones de toneladas para 2025, según proyecciones de la consultora especializada Sanford C. Bernstein. Esto representa más del 10% de la demanda global esperada para este año de 230,7 millones de toneladas.

El interés en el GNL se ha disparado, a medida que el crecimiento económico y el alza del consumo incrementan la necesidad de energía.

La Corporación Financiera Internacional (IFC, su sigla en inglés), el brazo prestamista para el sector privado del Banco Mundial, ayudará a financiar un proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) en Colombia, valorado en US$ 300 millones.


Primera planta flotante


El IFC está liderando una financiación de deuda de US$ 240 millones para la primera planta de licuefacción flotante del mundo, que comenzará a operar en el país a mediados del próximo año, según Lance Crist, jefe global de petróleo y gas de la IFC.

La entidad invertirá US$ 75 millones en la planta y el resto correrá a cargo de otros prestamistas en transacciones que se cerrarán en las próximas semanas.

El transporte y la generación de energía están impulsando la demanda de energía en América Central, donde el gasto en importaciones se ha triplicado en 2013 en comparación con el año 2000.

La planta de Colombia es parte de una inversión de 2.000 millones de dólares en proyectos de energía que la IFC respaldará para Centroamérica y la cuenca del Caribe en los próximos años.

Además, la planta, que producirá 500.000 toneladas métricas de GNL al año, es un joint venture entre Pacific Rubiales y la firma belga Exmar NV.

La instalación de Colombia se encuentra en construcción en China y será traída a Colombia el próximo año, señaló el funcionario de la IFC.

La entidad también está en conversaciones con Petróleos Mexicanos (Pemex) para ayudar a la petrolera estatal a cerrar un acuerdo para desarrollar un gasoducto que ayudaría a enviar gas desde México a las naciones de Centroamérica, dijo Crist. Guatemala y México firmaron en mayo un acuerdo de US$ 800 millones para construir un ramal que uniría a ambas naciones. 
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