viernes, 25 de julio de 2014

Vuelta a la normalidad

Barreras borra la sombra del concurso
El juez declara cumplido el convenio con los acreedores, lo que facilitará la negociación de futuras contrataciones. El astillero realizará la puesta de quilla del flotel el 1 de agosto

El concurso de acreedores de Barreras ya es historia. La última sombra que quedaba de los dos años de insolvencia económica que vivió el astillero la borró el juez el pasado martes. Ese día el titular del Juzgado de lo Mercantil de Vigo emitió un auto declarando «íntegramente cumplido el convenio». Aquellos acreedores que estimen que en lo que les afecta, dicho convenio no está completamente resuelto, disponen de un plazo de dos meses para notificarlo. Pasado ese tiempo la hoja de servicio de Barreras quedará oficialmente limpia.

Aunque en la empresa dan por hecho que no se producirán reclamaciones, ya que la práctica totalidad de los acreedores han estampado su firma dando por bueno el cierre del convenio, quieren ser cautos. «Sin comentarios», se limitó a afirmar ayer un responsable del astillero.

La petición de Barreras de hacer borrón y cuenta nueva ha sido, en general, bien acogida por los acreedores, ya que mejora su situación en el sentido de que, pase lo que pase, tienen garantizado el cobro de los 10,6 millones de euros que, en conjunto, aún les adeuda el astillero. Dicha garantía la aportan varias entidades bancarias en forma de avales.

El interés de Barreras por acortar los plazos fijados en su día para devolver el porcentaje de deuda pactado con los acreedores -20 %-, y eliminar todo rastro judicial de la suspensión de pagos obedece a que así podrá competir por contratos en igualdad de condiciones con cualquier astillero del mundo. La dirección del astillero sabe que tanto los potenciales clientes como los financiadores de las operaciones tienen en cuenta todos los extremos relacionados con la empresa con la que van a contratar.

Especialmente valioso es eliminar del expediente cualquier detalle económico negativo, por nimio que sea, a la hora de optar a grandes concursos internacionales de construcción de buques. Cierto que sigue debiendo 10,6 millones a los acreedores atrapados en su día en el concurso de acreedores. La diferencia es que ahora los pagos anuales -quedan tres- no estarán vinculados a un proceso judicial, sino a un crédito bancario. «Y no hay empresa que no tenga préstamos», afirma una fuente próxima al proceso.

Barreras, que acumulaba algo más de 78 millones de euros de deuda -71 de ellos ordinaria- cuando entro en concurso en julio del 2011, logró que los acreedores le perdonaran el 80 %. A diferencia de lo que ha ocurrido en otros casos de suspensiones de pagos en astilleros, las principales damnificadas fueron auxiliares del sector. Para una parte de ellas, que terminaron cerrando, supuso la estocada definitiva dada la sequía de contratos en todo el sector. Buena parte de las que lograron sobrevivir cuentan con empezar a trabajar en el flotel en las próximas semanas. Es un escenario que formó parte de un acuerdo no escrito: el perdón del 80 % de la deuda ordinaria para poder salir del concurso a cambio de trabajo en cuanto el astillero volviera a recuperar la actividad.

En este sentido, aunque la fecha está sujeta a posibles cambios, el próximo primero de agosto se llevará a cabo la puesta de quilla del flotel. Ese día está prevista la presencia en el astillero de directivos de Pemex que viajarán expresamente desde México. La agenda de dichos directivos condicionará la citada operación de puesta de quilla.

La colocación en la grada de la base del flotel conllevará la incorporación de docenas de trabajadores de empresas auxiliares. La previsión es que en septiembre puedan trabajar en el astillero 500 personas. 
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