miércoles, 11 de julio de 2012

Histórico

Lanzan servicio de barco de Miami a La Habana

El primer cargamento marítimo de Miami a Cuba en más de 50 años está programado para salir de una terminal del Río Miami el miércoles por la mañana.

Es el inicio de un servicio semanal de International Port Corp., un operador de la terminal del Río Miami que transportará artículos humanitarios a Cuba. Tales artículos son permisibles bajo exclusiones al embargo comercial de Estados Unidos.

“No vamos a embarcar nada que sea comercial o que vaya a revenderse”, dijo Leonardo Sánchez-Adega, un portavoz de International Port Corp.

Sus clientes son grupos religiosos, organizaciones no gubernamentales y grupos caritativos que están autorizados a enviar cargamentos humanitarios a Cuba, así como individuos que envían paquetes a familiares y amigos en Cuba.

El servicio de entregas de la la compañía tiene licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros y del Departamento de Comercio de Estados Unidos, dijo Sánchez-Adega.

El primer barco alquilado de International Port con destino a Cuba, el Ana Cecilia, tiene programado dejar el Río Miami a las 11 a.m. el miércoles. Los mayores artículos que llevará son colchones, y regresará a Miami vacío.

El Ana Cecilia tiene programado llegar a La Habana a las 7 a.m. del jueves. Los destinatarios pueden recoger sus envíos en el puerto, o usar CubaPACK, que promete hacer las entregas en el área de La Habana dentro de una semana, y a lo largo de la isla dentro de dos semanas. CubaPACK es una compañía de entrega de paquetes establecida por el gobierno cubano para manejar envíos humanitarios.

International Port Corp. cobrará $5.99 por cada libra de sus envíos, incluyendo la entrega.

Los envíos por mar son una alternativa a los envíos a través de un tercer país y a transportar grandes paquetes de comida, ropa y otros artículos mediante aviones fletados. En años recientes, exiliados cubanos han enviado artículos diversos —incluyendo suministros para la construcción, bicicletas y televisores grandes— por vía aérea.

“Realmente, se ha puesto un poco insostenible en el aeropuerto”, dijo Sánchez-Adega. “Esta es una manera de enviar cargamentos de manera rápida, eficiente y legal”.

Ileana Ros-Lehtinen, representante republicana del sur de la Florida, envió el 19 de junio una carta a Adam Szubin, director de la OFAC, para preguntar si International Port Corp. estaba violando alguna de las leyes o regulaciones de Estados Unidos. Su oficina distribuyó la carta a los medios el martes.

En su carta, Ros-Lehtinen destacó una provisión de la ley Helms-Burton que declara que “ninguna nave que entre en Cuba para participar en el comercio de artículos puede entrar a un puerto de Estados Unidos con el propósito de cargar o descargar cargamentos durante un período de 180 días a partir de la fecha en que la nave salió de Cuba”. Esa provisión se aplica por lo general a los barcos que visitan Cuba sin permiso estadounidense.

“Está bien. Ese es su trabajo. Nosotros le hubiéramos dado a ella una respuesta completa, pero no se ha comunicado con nosotros”, dijo Sánchez-Adega. “A mí esto me parece un poquito de teatro. Hemos hecho esto abiertamente, y hemos estado trabajando en esto durante bastante tiempo”.

Alex Cruz, portavoz de Ros-Lehtinen, dijo el martes que ella no había recibido una respuesta de la OFAC.

International Port Corp. no es la primera compañía de la Florida que ofrece la entrega directa de cargamentos humanitarios a Cuba, pero será la primera en muchas décadas que ofrezca un servicio semanal regular desde Miami, dijo Sánchez-Adega.

Crowley Maritime ya tiene un servicio regularmente programado a La Habana desde Port Everglades todos los lunes, al amparo de una licencia de la OFAC para transportar productos humanitarios y agrícolas.

Después de un cambio en las regulaciones estadounidenses durante el gobierno de Clinton que permitió el transporte de artículos agrícolas, medicinas, instrumentos médicos y otros productos directamente desde Estados Unidos a Cuba, Crowley se convirtió, en diciembre del 2001, en la primera línea estadounidense de transporte que ha entrado en Cuba en casi 40 años. Desde entonces, ha tenido un servicio regular.
Fuente: Nuevo Herald
Publicar un comentario