viernes, 13 de julio de 2012

¿Golpe de estado?

Un espectáculo innecesario
904 socios acuden atónitos a una asamblea que se esperaba ilusionante y que acabó con la dimisión de siete directivos que dejaron al presidente y vicepresidente solos en la mesa. Tensión, crispación y descontrol que acabaron por desvirtuar el debate del resto de los puntos aprobados y de vital importancia como la conversión en S.A.D.

Un asalto a la asamblea. Así definió un socio asistente a la asamblea que el Club Deportivo Mirandés celebró esta semana en el polideportivo multifuncional. La asistencia fue masiva y la más importante de las celebradas en la historia del club, 904 socios. No obstante también era la asamblea que más expectación había generado por el nivel de ilusión que existe entre los socios y aficionados al abordar por primera vez la división de plata del fútbol español. Nadie podía imaginarse lo que se iba a vivir dentro del recinto. En las colas de cientos de metros, todo eran especulaciones sobre lo evidente. Precios de carnés, construcción de un nuevo campo, la sociedad anónima deportiva… en fin, todo lo ya hablado en lugares comunes de esta ciudad y que genera lo que habitualmente denominamos “la salsa del fútbol” y que por otra parte supone el motor pre-partido y post-partido de todo buen aficionado.

A las 21 horas empezó el desconcierto. Antes, en sesión ordinaria se procedió a la lectura de las actas anteriores… todo normal. Llegado el punto y final de las actas, repentinamente y sin saber muy bien qué pasaba, se leyó en la voz del directivo Miguel Ortiz un comunicado en el que se advertía de que –“ los acontecimientos acaecidos en el seno de la Junta Directiva de este club…”- les obligaba a siete directivos, en un acto de responsabilidad, a presentar su dimisión por no poder cumplir el requisito que el presidente de la entidad les había planteado a lo largo de la semana.

El requisito en cuestión marcaba la necesidad de que la junta directiva debería avalar individualmente el 15 % del presupuesto total del club, tal y como exige la ley, al ser merecedores de una plaza en 2ª División. El presidente, según la nota leída, advierte a estos directivos de que en caso de no producirse este aval individual de todos los directivos, dimitiría.

En ese momento, al quedarse en la mesa dos únicos directivos, el presidente R. Revuelta y Ángel Fdz.Aranguiz, propusieron tres nuevas incorporaciones : Jose A. Roa, M.Ángel Arbaizar y Alfredo de Miguel. Así las cosas, empezó el espectáculo que, en palabras de varios socios, resultó ser de “vergüenza ajena”.

El ex directivo Pepe Úsle pidió la palabra para advertir de la ilegalidad de continuar la asamblea con siete directivos dimitidos, expresando la intención de impugnar la misma. El socio Juan Carlos López Abril lamentó la situación vivida, pero muy a su pesar estaba de acuerdo en la suspensión de la asamblea, según lo indican los estatutos. Allí se seguían perdiendo los papeles, fundamentalmente por las formas, insultos, descalificaciones… Otros socios manifestaron que había costado mucho llegar hasta aquí y que lo importante era jugar en 2ª. Daba la sensación, en algunos momentos, de que lo importante no era el “quién” si no el “cómo”. Intervino todo el que quiso, pero nadie profundizó lo más mínimo en buscar una solución factible, por otra parte muy difícil de conseguir en un auditorio con 900 personas todas ellas con un alto nivel de emociones. En esa situación solo faltaba la dimisión de los dos únicos supervivientes, y se produjo, aunque fue abortada por una parte de socios que se acercaron a la mesa para físicamente impedirles que abandonaran la sala. Se produjo la votación que pretendía conseguir el visto bueno de las nuevas incorporaciones y se consiguió por mayoría, necesaria para que esta escueta junta directiva, de momento, siga adelante con el estreno en 2ª división.

Ahora queda saber si alguien impugnará la misma. Queda saber cuántos directivos/as se sumarán a esta. Queda saber en cuánto tiempo conseguirán formar un grupo consistente. Queda saber qué pasa hoy con todo el trabajo que, a poco más de un mes del comienzo de la competición, queda por hacer. Y por último queda saber cómo afectarán estas heridas abiertas al día más importante, hasta la fecha, el estreno de largo en la más alta liga jamás jugada por el Mirandés, que podría quedar empañado por un espectáculo innecesario y que apelando a la responsabilidad de toda la junta directiva jamás debía de haberse producido. Lamentable.
Fuente: Siete
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