jueves, 12 de julio de 2012

A traición

Denuncian el "desmantelamiento progresivo" de Navantia Puerto Real
El comité asegura que, además de no realizar labores de mantenimiento en talleres de cabecera, hay servicios como el de bomberos que se encuentran "al mínimo" · Ayer impidieron la entrada a la factoría

Desde las seis de la mañana de ayer, cuando empieza el turno en la factoría de Navantia-Puerto Real, los casi 600 operarios de la plantilla secundaron la medida aprobada en la asamblea convocada por el comité el día anterior: se impedía el acceso por todas las puertas de entrada a los directivos de la empresa.

Durante toda la mañana y hasta acabar el turno, cerca de las dos de la tarde, los accesos permanecieron cerrados como símbolo del malestar de una plantilla que empieza a escuchar demasiadas veces que "la cosa no pinta bien". Por eso, ayer, el presidente del comité, Ramón Linares, insistía en un aviso, casi una voz de alarma: el "progresivo desmantelamiento" de la factoría.

Linares explicó que no sólo no se están realizando labores de mantenimiento en la maquinaria automatizada de los talleres de cabecera, esa que será necesario poner en marcha en caso de que llegue algún pedido. Además, denunció el sindicalista, "el servicio de bomberos, por ejemplo, fundamental para una factoría muy extensa, pues lo han reducido al mínimo".

En este sentido, añadió que con la protesta de ayer pretenden mostrar su "rechazo" a una "política muy peligrosa" que está aplicando la dirección central de Navantia y la del propio centro puertorrealeño, ya que "puede suponer el desmantelamiento del astillero poco a poco". Así, reprochó que se está incurriendo en un "abandono del mantenimiento de la planta, del servicio contraincendios y una serie de actuaciones que, a la larga, si la situación de la empresa va a peor, nos sitúa a la cabeza de una lista en la que no queremos estar". Por ello, reivindicó "el mismo trato que cualquier centro de Navantia", ya que, en su opinión, con estas políticas de "falta de apuesta" van a salir "perjudicados a la larga".

Hay que recordar que el astillero puertorrealeño suma ya varios meses sin actividad al finalizar las últimas construcciones para la Armada de Venezuela. Desde entonces, han sido muchas las exigencias acerca de la necesidad de contratar nuevos buques, no sólo en el ámbito militar, sino también en el civil. No en vano, el propio Ramón Linares expresó la posibilidad que tenía Navantia de entrar en el mercado eólico.

Por todo ello, además de impedir el acceso al interior de la fábrica, los trabajadores ayer expresaron su malestar volviendo a desplegar las pancartas que en tantas ocasiones han paseado en manifestaciones tanto en Puerto Real, como en Cádiz como en las inmediaciones de su centro de trabajo.

Linares señaló que "más que voluntades, necesitamos realidades, concreción de nuevas cargas de trabajo y eso a día de hoy no está puesta encima de la mesa. No se nos puede venir a vender humo a los trabajadores de este astillero después de más de dos años de paralización de los talleres de cabecera". El presidente del comité de Navantia Puerto Real señaló que han denunciado "hasta la saciedad" estas carencias a la dirección de este astillero, "pero parece que nuestras denuncias han caído en saco roto. Por eso nos dirigimos tanto a la dirección de este centro como a los directivos de la empresa en Madrid para subrayar que la falta de apuesta por estas instalaciones nos deja en una situación crítica".

Por eso, Linares anunció que la de ayer no será la única acción de protesta en este astillero en el mes de julio. Además, mostraron su solidaridad con los mineros.
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