viernes, 31 de mayo de 2013

Chatarra flotante?

Buque de guerra último modelo “Star Wars”: U$S37.000 millones de costo, pero”es frágil”

El ex candidato a la presidencia de Estados Unidos, y actual senador por Arizona, John Mc Cain, denunció que el último buque de guerra botado para la Marina de su país, que incluye lo más avanzado en tecnología conocido, es tan endeble que basta un certero disparo de lanzacohetes, para hundirlo. 

El USS Independencia, el primero de los buques entregado a la Armada norteamericana, está planificado como arma para combatir el terrorismo y el narcotráfico en las costas del Pacífico, y es el cabeza de una serie de 52 unidades, que integrarán la unidad Litoral Combat Ships, que se convertiría en la tercera parte de la fuerza naval del país para 2028.

Cada barco tiene un costo de U$S440 millones, y el plan total le costará a los contribuyentes unos U$S37.000 millones, la inversión más ambiciosa en la historia de la marina norteamericana.

Atrasos, problemas, averías: todo menos resultados

El plan que tiene un atraso de un año aproximadamente, presenta ahora serias dudas según denunció el senador, ya que el primer prototipo de las naves, fabricado por la compañía australiana General Dynamics Corporation, aparece como muy lejos de cumplir las expectativas. Salvo el diseño –se parece a la nave capitana de la flotilla de “Star Wars”, lo que alucinó a militares y público en su momento- todo parece condenado a ser un problema.

“Tenemos que solucionar los problemas o tomar una decisión drástica y rápido”, dijo McCain al Congreso al explicar lo que realmente les ha sido entregado.

El prototipo de la flota –el USS Independence- debía desarrollar 50 nudos (90 kms. por hora) pero apenas alcanza los 40, lo que cuestiona mucho su competencia ante narcotraficantes o piratas. En versatilidad, el buque debía ser “convertible” en dragaminas, antisubmarinos, o para combate de superficie, en minutos por su tripulación de 42 hombres: exige 96 horas para hacerlo, algo excesivo en medio de un combate.

Pero el principal problema está en su fragilidad: un lanzacohetes puede literalmente hundirlo y tanto terroristas como piratas cuentan ya con suficiente armamento pesado en el mar, como para hacerlo sin muchas dilaciones, afirma la web de la agencia de noticias Bloomberg.
Fuente: LR21
Publicar un comentario en la entrada