sábado, 4 de mayo de 2013

Pasajes se estanca

El puerto del Cantábrico más olvidado de la última década

La crisis de las acerías guipuzcoanas y el cierre de la central térmica de Iberdrola han dado la puntilla a la amenaza estructural que sufre la dársena: su propia configuración.

Y es que mientras el transporte marítimo cada vez se realiza en buques más grandes para optimizar cada viaje, el Puerto de Pasajes sigue siendo el mismo. Y lo que es peor, es el único que no crece, al menos en el Cantábrico. Sus rivales de Bilbao, Santander, Gijón y Avilés están acometiendo en los últimos años importantes ampliaciones con las que adaptarse a los nuevos tiempos y tratar de captar un trozo de la tarta que supone el esperado incremento de la actividad portuaria en el futuro.

Las cifras de un estudio de Giport hablan por sí solas. Pasajes es, de largo, el puerto del Cantábrico que menos inversiones recibió en la pasada década, entre los años 2001 y 2009. Los 31,5 millones invertidos para mejoras y actualizaciones quedan muy lejos de los 102,5 invertidos en Avilés en el mismo periodo y de los 105,9 destinados a Santander, puertos de tamaño similar al guipuzcoano y ambos en fase de crecimiento. Y se trata de una cantidad irrisoria comparada con los 347,5 que recibió Bilbao o los 817,9 destinados a la ampliación del puerto de Gijón. Como curiosidad, en el Puerto de Bilbao se invertía en un solo año lo mismo que en Pasajes en toda la década.

Y el futuro inmediato no es muy diferente. El plan de inversiones 2010-2014 de Puertos del Estado plantea para Pasajes unos fondos de 65,7 millones, frente a los 70 millones para Avilés, 140 para Bilbao o 318 para Gijón.

Pasajes es el único que no crece cuando es el que más lo necesita. Las limitaciones derivadas de su ubicación son claras. Su enclave en un entorno urbano impide la actividad en horario nocturno y sus características físicas hacen imposible que entren barcos de más de 180 metros de eslora y un calado de 28 pies a proa y 29 a popa. Todo ello imposibilita operar con contenedores, graneles líquidos, grandes cruceros y otras actividades de alto valor añadido.

Estas limitaciones han hecho que Pasajes haya ido perdiendo peso en el sistema portuario estatal. De forma lenta pero constante. Si en 1980 era el quinto puerto del Estado en tráficos, ahora se disputa los puestos 20 y 21. Y dos de sus competidores que ya le han rebasado gracias a las ampliaciones de los últimos años son próximos: Santander y Avilés.
Fuente: Diario Vasco
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