domingo, 30 de junio de 2013

Ahora West Africa

¿Es seguro el golfo de Guinea? 

La creación de un centro antipiratería en el golfo de Guinea evidenció la decisión de países africanos de poner fin a ese flagelo, que erosiona la seguridad y debilita los vínculos con el exterior. Este es un gran golfo del sureste del océano Atlántico, localizado en la costa centro-oeste de África; baña los litorales, de oeste a este, de Liberia, Costa de Marfil, Ghana, Benín, Togo, Nigeria, Camerún, Guinea Ecuatorial, Gabón, y Santo Tomé y Príncipe.

Un grupo de 11 países de África central y occidental, reunido en Yaoundé, la capital de Camerún, se pronunció contra esos actos vandálicos en el golfo de Guinea, donde el pasado año se registró un aumentó de tales delitos, lo cual preocupó a las autoridades de la zona, pero también a la Unión Africana (UA) y a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Según el presidente de Chad, Idriss Deby, la decisión conducirá a la implantación de "un centro donde se estudiarán las estrategias que se adoptarán para disminuir la tasa de ataques de los piratas en el golfo de Guinea," y detener una gran amenaza en el área, donde coexisten las rutas de tránsito comercial incluido el petrolero.

De acuerdo con el mandatario, se configurará una fuerza naval que asegure la tranquilidad en el litoral atlántico africano, por donde se mueve una gran parte de las mercancías del intercambio entre los Estados de la subregión.

Por su parte el gobernante camerunés, Paul Biya, comparó la urgencia de eliminar la piratería con el imperativo de dar pasos hacia el progreso: "si queremos desarrollarnos, es necesario actuar sin abandonar esta zona a los bandidos del mar".

MALABARISMO DE LOS PIRATAS

Estudios sobre el fenómeno de la piratería la engarzan con la economía subterránea, con un carácter delictivo inmediato y hasta temporal, a la vez que -lamentablemente- forma parte del sistema de la oferta y la demanda en las relaciones internacionales.

Al respecto, sobresalen variables que tratan de explicar el comportamiento de ese problema, por ejemplo en el caso de Somalia los vándalos no siempre lo fueron; en su origen quedaron disociados de sus fuentes de empleo por la transnacionalización de la economía: antes pescadores y luego delincuentes.

Asimismo, grandes cifras de dinero que se manejan tras la ejecución de los secuestros y los pagos de rescates, los cuales pasan por un proceso de "lavado" y van a engrosar las cuentas, presumiblemente de entidades muy serias, llegan a estar en el centro de algunas jugadas bursátiles.

La prensa europea, tomando en cuenta estadísticas de las Naciones Unidas, afirmó que mientras en el litoral de Somalia se reducen los secuestros de embarcaciones, en la costa occidental africana aumentan los asaltos y ataques, pero esto puede tener otra lectura más cercana al objetivo político vinculado con esos delitos.

Tales apreciaciones relacionan la disminución en el caso del litoral somalí solamente con el incremento del elemento bélico en función disuasiva. En la zona del Cuerno Africano se desempeña con todo su cariz militar la Operación Atalanta, de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Esa actividad policial de la Alianza Atlántica no es sólo contra los delincuentes marítimos, sino que se desempeña como un rival más de la organización Al Shabab, la cual enfrenta al gobierno de Somalia, y a sus aliados africanos y occidentales, entre ellos indirectamente a Estados Unidos, lo cual devela la complejidad del asunto.

La Oficina Marítima Internacional (IMB) indica que 960 marineros fueron asaltados en el golfo de Guinea el pasado año y 851 frente al litoral somalí en el mismo período.

ÁREA CONSIDERADA ESTRATÉGICA

En esa área calificada de estratégica en las conceptualizaciones geopolíticas y militares, se desempeñan dos esquemas de integración o bloques: la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) y la Comunidad de Estados de África Central (Ceeac).

La primera está integrada por Benín, Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Liberia, Malí, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo.

En tanto, los miembros de la segunda son Angola, Burundi, Camerún, Chad, Guinea Ecuatorial, Gabón, República Centroafricana, República del Congo, República Democrática del Congo, Ruanda, y Santo Tomé y Príncipe.

Como es lógico, la Cedeao y la Ceeac rechazan la propagación de la inseguridad e inestabilidad en la zona, como ratificaron 24 y 25 de junio pasados en la cumbre de Yaoundé, a la cual también asistió la Comisión del Golfo de Guinea, una entidad creada en 1999 por los Estados del área. Según el ministro de Defensa de Angola, Cándido Pereira Van-Dúnem, en esa cita se adoptaron medidas "que van, de forma gradual y estratégica, a combatir la piratería, los asaltos a mano armada, y todos los actos ilícitos que actualmente imperan en formas, cada vez más peligrosas, en el golfo de Guinea".

SOLUCIONES AFRICANAS

En el ámbito político, la reunión logró "marcar algunos pasos, que pueden, en esta perspectiva, aproximarse a resultados que ayuden a encontrar una solución en lo concerniente al combate a la piratería marítima y otras prácticas delictivas en la región del golfo de Guinea", afirmó el titular Pereira Van-Dúnem en la capital camerunesa.

Los documentos aprobados expresan el consenso de los estados miembros de las tres instituciones, lo cual es un buen punto de partida, para llegar a temas de fondo como la creación de una fuerza internacional a fin de proteger la zona, contingente que formarán más de dos mil militares de la Cedeao y la Ceeac, y que funcionará a partir del 2014.

Conforme con la ONU, en 2011 se registraron allí 25 incidentes delictivos, en 2012 hubo 32, incremento que preocupa ahora a la altura de la mitad de 2013, cuando aún se confeccionan pronósticos y se toman decisiones evaluando cada detalle de la situación subregional para no embargar el futuro en el tema de seguridad.
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