domingo, 16 de junio de 2013

Se hace de rogar

Primera exportación angoleña de GNL, demorada

Angola no despachó su primer cargamento de gas natural licuado (GNL) el viernes, a pesar de las especulaciones que afirmaban que el país africano haría su debut como exportador del producto en esa fecha.

Una fuente cercana al proyecto, dijo que la versión de que los envíos angoleños comenzarían el viernes pasado, estaba más basada en el deseo que en la realidad, lo que refleja la desesperada necesidad de la industria de GNL por disponer de nuevas fuentes de provisión.

“No está pasando mucho en materia de GNL este año, y por tanto han habido muchas versiones acerca de este proyecto, pero puedo garantizarles que no hay tal carga”, confirmó la fuente.

Los envíos comenzarán en este mes de junio, y el buque “Sonangol Sambizanga” construido en 2011 y con una capacidad de 160.500 metros cúbicos, concretará el transporte de la primera carga.

Datos obtenidos por Lloyds List del sistema de seguimiento de buques –basado en información AIS-, muestran que el jueves 6 el barco mencionado se encontraba fondeado a 20 millas de la terminal angoleña de Kizomba.

Cuando se inicien las exportaciones, éste y otros seis buques – todos adquiridos por la petrolera Sonangol- transportarán cargas desde el puerto angoleño de Soyo, para manejar un proyecto de cinco millones de toneladas anuales. Las pruebas de operación se han completado previamente.

El proyecto no es muy grande en comparación con los de 10 millones de toneladas anuales típicos en la industria. No obstante, es significativo pues no se esperan en el mercado otras nuevas fuentes de abastecimiento para este año.

Hay mucha excitación en torno a las exportaciones de los EEU, pero todavía habrá que esperar algunos años. Solo dos de las casi 20 terminales proyectadas, han recibido la aprobación gubernamental hasta el momento.

Encima, las interrupciones de las exportaciones nigerianas están incrementando la importancia de las nuevas fuentes. La “fuerza mayor” abortó siete cargas de exportación en mayo y otras siete en junio.

El proyecto angoleño también se destaca porque sus socios han decidido que no venderán las cargas anticipadamente mediante contratos de largo plazo, sino que venderán a quien pague el precio más alto.

Según los analistas, los socios planearon originariamente vender el total anual (5 millones de toneladas) a los EEUU. Pero, EEUU descubrió gas de esquistos en abundancia y pasó de ser un importador de gas a convertirse en un potencial exportador. Por ello, Angola no quiso volver a cometer el mismo error y evitará ahora atarse a un único cliente.

“Consecuentemente, el GNL exportable de Angola será comercializado en el mercado spot y terminará en Europa y Asia”, sostuvo el analista de Arctic Securities, Erik Stavseth.

El proyecto angoleño ha sufrido una serie de demoras, las que según algunas fuentes de Lloyds List, se debieron a la presencia de muchos diferentes actores involucrados. La compañía estadounidense de ingeniería Bechtel está a cargo de la puesta en marcha y diseño, y venderá todo el proyecto a un consorcio integrado por Chevron, Sonangol, Total, BP y Eni.

Chevron, que es la principal accionista en el consorcio, no respondió a una pregunta formulada sobre esta cuestión. Un vocero de Bechtel dijo que “la compañía está actualmente en el proceso de pruebas y de puesta en marcha de la planta con miras a una producción segura y confiable de GNL, mientras continúan los planes para producir la primera carga en el segundo trimestre de 2013”.

Las demoras en el proyecto angoleño han producido algunos beneficios indirectos para el transporte marítimo. Dos barcos de transporte de GNL asignados al proyecto se vieron obligados a salir de Angola el año pasado para buscar cargas en otras latitudes y tomar ventaja de los altísimos precios de los fletes en el mercado spot. Se trata de los gaseros “Soyo” y “Malanje”, construidos en 2011 y con 160.276 metros cúbicos de capacidad que zarparon de Angola para tomar cargas en Noruega y Nigeria. Así, en lugar de quedar inactivos a la espera del demorado proyecto angoleño, los buques pudieron incorporarse al naciente mercado spot del GNL, donde los valores pagados el año pasado llegaron a USD150.000 por día para viajes al Asia.

Desde entonces, los precio spot han declinado, ubicándose en alrededor de USD90.000 diarios, una cifra que continúa siendo respetable.
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