domingo, 16 de junio de 2013

The future is now

La revolución energética ha empezado... ¿qué compañías resultarán vencedoras?
EL SHALE OIL Y GAS CONVERTIRÁN A EEUU EN LA PRIMERA POTENCIA ENERGÉTICA

Esta misma semana, la Administración de Información de Energía (EIA, por sus siglas en ingles) de Estados Unidos ha asegurado que las reservas mundiales de crudo podrían aumentar un 11% gracias al shale oil. Lo que parece un estudio más no es otra cosa que la constatación de una verdadera revolución que se está perfilando al otro lado del Atlántico, y que la locura de los mercados y los vaivenes de los bancos centrales está haciendo pasar desapercibida: la primera potencia económica mundial se convertirá, en un periodo no muy largo de tiempo, en la primera potencia energética.

Los problemas con las fuentes de energía actuales llevaron a las grandes economías mundiales a empezar a buscar una alternativa. Esto propició el descubrimiento en 2005 del shale gas y el shale oil –yacimientos que no se encuentran en las bolsas convencionales sino ‘enquistados’ dentro de bloques de rocas- y su explotación a partir de 2008 ha llevado a que, por ejemplo, una quinta parte del gas natural de EEUU tiene este origen.

Así, el shale gas ha llevado a los precios del gas natural liquado (GNL) a desplomarse a la mitad, hasta los 4-4,5 dólares, lo que está produciendo una gasificación del transporte por carretera y del marítimo de costa. Además, la producción total de barriles de petróleo al día se encuentra en los 8,9 millones al día, la cifra más alta de la historia, y cuyo crecimiento viene dado, principalmente, de la extracción del shale oil, con regiones como Carolina del Norte en la que se está obteniendo unos 500.000 barriles diarios .

Según un estudio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Norte América aportará el 40% de los nuevos suministros energéticos, mientras la contribución de la Organización Mundial de Países Exportadores de Petróleo (OPEC) se hundirá al 30%. De acuerdo con la AIE, la producción de petróleo y gas de esquisto en Estados Unidos se disparará en los próximos 20 años y, para 2035, la agencia espera que el 25% del crudo y el 50% del gas del país procedan únicamente de estos yacimientos ‘enquistados’ en la roca.

Los valores ganadores de la revolución energética

No obstante, a día de hoy el principal problema que tiene este tipo de fuentes energéticas son sus elevados costes de perforación y extracción. Sin embargo, los avances tecnológicos están haciendo que estos se reduzcan significativamente. Esto está llevando a los inversores a mirar con mejores ojos a las compañías que se pueden convertir en las principales vencedoras de esta revolución energética.

En este sentido, desde XTB, Javier Urones destaca dos gigantes del sector, uno estadounidense y otro europeo. Por un lado, Exxon Mobil Corporation, que cuenta con inversiones, tanto nacionales como internacionales, en la explotación de yacimientos de shale gas; y, por otro, la francesa Total, de la que asegura que “tiene una buena perspectiva para el tercer trimestre de este año, que en apenas dos semanas reparte un dividendo y con posibilidades de recuperar su precio pre-dividendo en el estricto corto plazo”, afirma.

Pero hay otros valores más específicos que también pueden ser interesantes de cara al medio y largo plazo en cuanto estas fuentes terminen de despegar. De hecho, el Departamento de Energía de EEUU ha dado recientemente su segunda licencia de exportación de gas natural a Freeport LNG, que tiene su terminal en Texas, y no será la única.

Y es que a parte de las grandes compañías explotadoras de estos yacimientos hay un amplio abanico de empresas auxiliares o relacionadas con el transporte que pueden ser alternativas interesantes para el inversor.

En este sentido, existe un elevado potencial en compañías dedicadas a diseñar y construir terminales de exportación e importación, así como equipamiento para el transporte de gas o la construcción de tanques para convertir el gas en líquido y para el almacenamiento. Algunos ejemplos de todo este tipo de industria serían Fluor Corporation, Chicago Bride & Iron o StealthGas Inc.

Otra buena alternativa, para buscar una mayor diversificación, es acudir a fondos cotizados (ETFs) que inviertan en compañías del sector. En este sentido, Urones recomienda el Market Vectors Unconventl Oil & Gas ETF (FRAK). Un ETF que cotiza en NYSEArca y que invierte en compañías de media capitalización dedicadas a la explotación de recursos energéticos poco convencionales.

También destaca el ETF First Trust ISE Gas Natural Revere, que invierte en empresas dedicadas a la extracción y producción del shale gas como Noble Energy, Cabot Oil & Gas Corporation o Anadarko Petroleum Corporation.
Fuente: el confidencial
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