viernes, 16 de noviembre de 2012

Larga estancia

Los buques de Comarit cumplen un año en Algeciras acumulando deudas
Unas siete personas continúan a bordo de los barcos atracados a puerto. Sobre ellos pesan embargos por varios acreedores, aunque su valor roza ya el de desguace

Los buques de Comarit casi forman parte del paisaje portuario. Hace ya un año que se hicieron palpables los problemas económicos de la naviera, una de las que solía unir la ciudad con Marruecos. En noviembre de 2011 quedó paralizado el buque Al Mansour en el puerto de Algeciras. Fue entonces cuando la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) dio a conocer el drama social y laboral que sufría su tripulación y la del resto de la flota de la compañía, tanto en Algeciras, como en Tarifa, Almería y Francia, que llevaba meses sin cobrar y permanecían a bordo de unos barcos que rozaban e incluso sobrepasaban lo insalubre.

Una situación que hoy, casi un año después, continúa cosechando deudas en un problema que parece interminable. La inmensa mayoría de los tripulantes lograron marcharse a casa gracias a la ayuda de ITF, el pasado verano. A sus sueldos, se suman las deudas de los servicios portuarios precisados, provisionistas, bunkering y los embargos previos que les llevaron a su situación actual. Durante su estancia en el puerto continúan generando deuda, además de un importante riesgo para la navegación y para el medio ambiente.

"Continúan a bordo seis o siete tripulantes entre los cuatro buques que quedan en Algeciras, que son el Al Mansour, el Banasa, el Ibn Batouta y el Boughaz. Ellos decidieron quedarse voluntariamente pero ni les pagan ni les suministran comida", explicó el inspector de la ITF, José Manuel Ortega.

Su sindicato gestionó la demanda de embargo preventivo de los buques para asegurarse al menos el cobro de los salarios. Sin embargo, cada día los buques ganan en deudas y pierden en valor. "Prácticamente ya tendrán el valor de desguace", indicó el inspector.

A esas deudas, además, se suma la última multa de la Comisión de Defensa de la Competencia por su participación en el cártel de navieras entre la península y Marruecos entre 2002 y 2010. La sanción impuesta es la mayor registrada entre los seis grupos de compañías multadas, con unos 27 millones de euros.

La cuantía asciende al 15% del volumen de negocios en el mercado afectado por la infracción, lo que supone que las cifras que manejaba la compañía antes de que entrara en su situación de quiebra eran importantes. El consejo de la Competencia decidió aumentar la multa en un 5% a ésta y a otras navieras por el agravante de reiteración porque había sido sancionada en dos ocasiones anteriores por conductas similares.
Fuente: Europa Sur
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