miércoles, 19 de marzo de 2014

Parece que avanza

Qatar reaviva su interés por el macrocontrato con Navantia en el que intercedió el Rey

La empresa estatal Navantia, especializada en la construcción de barcos de guerra, ha reactivado sus opciones para hacerse con un contrato que resolvería todos sus problemas de déficit y falta de carga de trabajo: un programa completo de modernización de la Marina de Qatar (12 navíos de varios tipos) valorado de entrada en 3.000 millones de euros. Es la misma operación en la que hace ahora un año Su Majestad el Rey hizo gestiones a favor de los astilleros españoles ante el emir Hamad bin Jalifa al Zani, pero la abdicación de este el pasado verano había retrasado el proyecto.

Según ha sabido El Confidencial, una delegación del Gobierno y la marina de Qatar han realizado esta semana una discreta visita a las oficinas centrales en Madrid, los astilleros de Ferrol y Cádiz y las fábricas de motores y sistemas de Navantia. La empresa estatal española figura en la llamada “lista corta” para lograr los pedidos de cuatro corbetas, seis patrulleros, un buque logístico y un barco de apoyo para submarinistas.

Las autoridades cataríes han retomado el programa de modernización de su Armada que se preveía adjudicar el pasado verano. Don Juan Carlos tenía previsto realizar una visita a ese país para reforzar las posibilidades de Navantia, pero no pudo desplazarse por la operación a que se tuvo que someter en esas fechas y hubo de enviar su recomendación en marzo por medio de una carta. En junio, el emir Hamad bin Jalifa al Zani abdicó por motivos de salud y cedió el cargo a su hijo, el jeque Sheikh Tamin.

Ahora se ha vuelto a activar el proyecto para dotar a la Marina de Qatar de cuatro buques de tamaño medio tipo corbeta, parecidos a los BAM que Navantia construye en Cádiz para la Armada española y que ellos denominan Avante 1.800. Además, en el contrato en juego figuran seis patrulleros de costa más pequeños (Avante 300) similares a los suministrados por la empresa nacional a Venezuela y los buques de apoyo citados, uno de transporte y otro específico para submarinistas.

En Ferrol, además de los astilleros, la delegación catarí visitó una de las fragatas F-100 de la Armada española que cuenta con el sistema Aegis de combate, el más avanzado de los países de la OTAN, que permite integrar a los buques de guerra españoles en el escudo antimisiles que los Estados Unidos despliegan en el Mediterráneo.

La reactivación del programa de Qatar es un nuevo factor de esperanza para Navantia que se viene a sumar al compromiso de encargo de un buque metanero para Gas Natural, la nueva disponibilidad del Ministerio de Hacienda a financiar la construcción de otro BAM para la Armada y el pedido cerrado con Turquía para asistir a la Marina de ese país en la construcción (diseño e ingeniería) de un buque multipropósito del tipo del Juan Carlos I.

La empresa estatal sigue pendiente de esos anuncios y compromisos para garantizar la continuidad de su plantilla (5.500 trabajadores) y de todo el sector auxiliar. El problema mayor sigue centrado en los astilleros de Cádiz, donde ya no hay trabajo ni para la mitad de los empleados. 
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