sábado, 10 de noviembre de 2012

Cans Dry a tutiplén

La crisis dispara la llegada a España de buques extranjeros con defectos graves
El responsable de Inspección Operativa de Marina Mercante admite un repunte de los abandonos de barcos y tripulaciones . "Los armadores prefieren eso a pagar las reparaciones", sentencia

La crisis económica ha provocado un importante repunte en el número de buques extranjeros que llegan a los puertos españoles con deficiencias graves y que son inmovilizados para que los armadores procedan a subsanarlas. Las navieras muchas veces no realizan estas reparaciones y abandonan las embarcaciones y a los tripulantes, según reconoce el Gobierno. "Con la crisis hay muchos más impagos, más abandonos de buques y deficiencias graves que, ante el elevado coste de las reparaciones, hacen que los armadores prefieran olvidarse de ellos antes que arreglarlos", explicó ayer el ingeniero naval y jefe del área de Inspección Operativa de la Dirección General de la Marina Mercante, Manuel Palao Lechuga. Durante unas jornadas sobre seguridad marítima celebradas en la Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas de la Universidade da Coruña, este representante del Ejecutivo destacó, sin embargo, que la crisis también ha favorecido el desguace de buques muy antiguos, con importantes deficiencias, que en épocas de grandes tráficos marítimos seguían en activo pese a los riesgos que ello suponía. "En el 2007 cualquier cosa que navegase valía para el transporte, porque el movimiento de mercancías era muy superior y la flota existente no era suficiente", aclaró Palao.

Este representante de Marina Mercante explicó en su ponencia el funcionamiento del Memorando de París -convenio por el que un grupo de 27 países, entre ellos España, velan por el cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre seguridad marítima- y denunció que hay banderas que protegen a los barcos incumplidores dificultando que se conozca quien es el propietario último de esos navíos. Al mismo tiempo, Palao reclamó una mayor colaboración entre los distintos memorandos -al margen del de París hay otros como el de Tokio- para optimizar recursos y homogeneizar las normas de control y las pautas de comportamiento.

Mientras, el doctor en Marina Civil y capitán de la marina mercante Juan Zamora Terrés resaltó también los efectos de la crisis en la seguridad de los buques pero centró la atención en la flota pesquera. "Los armadores tratan de reducir costes y lo más fácil para recortar es seguridad y mantenimiento. Otros apartados como el personal o los costes habituales son difíciles de reducir", sentenció Zamora Terrés. "Esto es especialmente importante en Galicia, principal comunidad pesquera de España", añadió.

Este experto, que en su intervención analizó la importancia de las investigaciones de los accidentes marítimos para corregir las malas prácticas, aclaró que el objetivo del Memorando de París es que los países con más recursos económicos velen porque los buques abanderados en estados sin capacidad de control e inspección cumplen con las normativas internacionales sobre seguridad. "Es la forma de proteger sus aguas y garantizar el buen estado de los barcos que navegan por ellas", destacó.

En cuanto a las investigaciones de los accidentes marítimos, Zamora Terrés resaltó la importancia de la nueva Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim) y la publicación de sus informes "para que se aprenda de los errores y se eviten siniestros similares en el futuro". Este capitán de la marina mercante confía en la independencia de la Comisión al tratarse de "personas contratadas para desarrollar esa función", sin la injerencia de la Administración, que, dijo, muchas veces es parte interesada en los sucesos que se analizan.
Fuente: La opinion
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