viernes, 12 de julio de 2013

Mal mundial

La crisis de las navieras ‘cruza el charco’: el mayor astillero de China abandona la Bolsa

El sector naval tiene el agua al cuello. Pero no sólo en España. La crisis económica global ha golpeado con fuerza a las constructoras de navíos en todo el mundo y las consecuencias ya se dejan notar hasta en la gigante China. Allí, el mayor astillero privado se ha visto obligado a abandonar la Bolsa por problemas económicos.

La voz de alarma la ha destapado el diario oficial Shanghai Daily, que en una de sus ediciones más recientes apuntaba que el Grupo Rongsheng, focalizado en industrias pesadas y gestor de los mayores astilleros del ‘Gigante Asiático’ sitos en la provincia oriental de Jiangsu, se retiraba de la Bolsa de Hong Kong. En su última sesión negociada, los rumores sobre sus confirmadas dificultades económicas llegaron a desplomarse un 10%, lo máximo posible en el parqué de la excolonia británica.

Mientras Rongsheng se retira de Bolsa, la situación en sus plantas de producción no es más halagüeña. Según The Wall Street Journal, podrían haberse producido hasta 8.000 despidos en las últimas semanas, si bien la compañía asiática no ha dado cifras exactas sobre la reducción de plantilla a la que se ha visto obligada por falta de actividad. Además, fuentes locales apuntan a que la compañía naviera acumularía varios impagos a sus trabajadores, lo que habría desembocado en enérgicas protestas.

La naviera china perdió unos 72,4 millones de euros a lo largo de 2012. Abultados números rojos pese a haber recibido subsidios del Gobierno chino por unos 160,6 millones de euros. Tal es la situación que, según el diario South China Morning Post, la compañía habría pedido ya a Pekín y a sus principales accionistas ayuda financiera suplementaria para lograr su evolución hacia modelos de barco más enfocados hacia la industria petrolera y no acumular más impagos a proveedores.

En un documento de previsiones ya depositado ante las autoridades de la Bolsa de Hong Kong, Rongsheng ya anunció números rojos para el primer semestre de este año, un periodo para el que tendrá que presentar cuentas antes de fin del próximo mes de agosto. Mientras tanto, también se negocia la refinanciación de deudas así como la obtención de nuevas líneas de liquidez que salven a la china del oscuro panorama de negocio que se cierne sobre el sector a escala global.
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