lunes, 7 de octubre de 2013

Argentina sigue a la suya

Vetan a una empresa ligada a Repsol

La licitación que puso en marca el Gobierno para contratar por anticipado la mitad de las importaciones de 2014 y 2015 de gas natural licuado (GNL) se ha topado con dos escollos que amenazan jaquear la operación y elevar los precios finales del combustible que arriba al país en barcos metaneros.

La Unión de Consumidores de Argentina (UCA) salió al cruce del concurso internacional lanzado por YPF y reclamó que se excluya de la lista de oferentes a Gas Natural Fenosa (GNF), la empresa española que tiene a Repsol como uno de los principales accionistas y que en los últimos dos años ha sido la principal proveedora de GNL con casi el 30% de las cargas contratadas.

Con un “acta de notificación” presentada ante el Ministerio de Planificación, la entidad que preside Fernando Blanco Muiño requirió que se revoque la invitación a cotizar efectuada a GNF “por existir intereses contrapuestos, incompatibles e insalvables que hacen nula de nulidad absoluta su participación en el concurso”.

La UCA fundamentó su rechazo a la contratación de GNF en dos cuestiones clave: -La principal dueña de GNF –junto con el grupo bancario La Caixa- es la petrolera Repsol. La compañía que comanda Antonio Brufau posee el 30% del GNF y actualmente lleva adelante una fuerte ofensiva judicial internacional contra Argentina por la expropiación de las acciones mayoritarias de YPF. Ante el CIADI, Repsol reclama una megaindemnización de US$ 10.500 millones.

-Pese a las demandas que ha iniciado, Repsol sigue siendo accionista de YPF, la cual es la encargada de definir a los proveedores de GNL. En caso de que GNF salga adjudicada, Repsol se estaría “autocontratando” debido a su doble condición de accionista de YPF y de Gas Natural Fenosa.

Blanco Muiño anticipó a Clarín que, si el Gobierno no atiende sus planteos, llevará el caso ante la Justicia para “defender los derechos de los usuarios ante una situación que viola las reglas de transparencia y lealtad comercia l y afecta la posición del Estado en el conflicto que mantiene con Repsol”.

Con la licitación que lanzó a la calle, la petrolera YPF -que actúa como “intermediaria” de la estatal Enarsa- busca adquirir anticipadamente un paquete de 50 cargas de GNL para 2014 y otro igual de 50 barcos para 2015. Esas cargas equivalen a casi el 50% de los volúmenes de GNL que se deberán importar en los dos últimos años del gobierno de Cristina Kirchner e implicarán para el Estado un desembolso del orden de los US$ 4.500 millones.

La licitación también fue cuestionada por varios oferentes por los cambios en la contratación de las agencias marítimas y el pago de los costos portuarios. Según las nuevas reglas de juego, los proveedores externos no podrán seleccionar a sus “agentes marítimos” para las tareas logísticas, administrativas y aduaneras que se registran en la importación de GNL. A partir de hora, YPF y Enarsa “nominarán” a esos agentes y se harán cargo de los costos portuarios de cada entrega de combustible. 
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