martes, 22 de octubre de 2013

Un ejemplo para todos los demás

Rotterdam y el puerto: matrimonio feliz
La expansión del puerto hacia el mar del Norte ha liberado antiguos muelles portuarios que la ciudad ha aprovechado para integrarlos como
zonas residenciales La segunda fase de la integración descarta proyectos faraónicos y apuesta por centros de formación y viviendas flotantes

¿Cómo han resuelto otras ciudades su frente marítimo? Rotterdam es un referente en la integración en la ciudad de zonas portuarias. La construcción de un puente atirantado que unió las riberas del río Maas fue el inicio en los años 80 de la reconversión del frente marítimo. Tras la crisis financiera, la ciudad holandesa experimenta con la mezcla de usos industriales y urbanos aprovechando nuevos muelles portuarios vacíos.

La ciudad de Rotterdam y su puerto, el más grande de Europa, forman un matrimonio casi perfecto. La crisis económica y financiera fue un punto de inflexión en la reconversión del frente portuario a raíz de la expansión del puerto hacia el mar del Norte. En los años ochenta del siglo pasado se llevó a cabo un impresionante programa de recuperación para usos urbanos del muelle en desuso de Kop van Zuid.

En la primera fase de la reconversión del frente marítimo la intención era incorporar el río al ADN de la ciudad, lo que dio pie a un programa de integración de las dos orillas de río Maas cuyo hito fue la construcción del puente atirantado de Erasmo.

En la ribera Sur del río Mass un plan de remodelación a gran escala denominado "Kop van Zuid" impulsó la construcción de viviendas, oficinas, locales de ocio, infraestructuras y hoteles. En esta zona se ha construido una pequeña Manhattan -el World Port Center- en la que destaca el edificio más alto de los Países Bajos: la Torre de Nueva Orleans (158 metros).

En esta primera fase se intervino en el puerto viejo (Oude Haven) el lugar donde comenzó el desarrollo del puerto de Rotterdam entre 1590 y 1615. Antes de la década de 1980, se pensaba que lo mejor sería rellenar el puerto. Sin embargo, durante la década de 1980, los planificadores de la ciudad pensaron que era precisamente la presencia de estos muelles lo que dotaba a estas áreas de su carácter único. Así se decidió mantener los muelles y los edificios históricos, entre ellos, el rascacielos más antiguo de Europa, llamado Casa Blanca (1896). En la reconstrucción de la antigua zona portuaria se prestó mucha atención a la arquitectura experimental, traducida en las famosas casas cubo diseñadas por el arquitecto Piet Blom en 1984. Además se instalaron bares y restaurantes. El puerto viejo es una de las partes más vibrantes de Rotterdam.

Junto al puerto viejo, otros tres muelles (Leuvehaven, Wijnhaben y Zalmhaven) se revitalizaron y destinaron a zona residencial próxima al centro urbano con grandes y lujosos rascacielos que dan a las orillas del río Maas y que han creado un "skyline" impresionante

El barrio de la navegación, próximo al Parkhaven, el parque más grande de la ciudad, es otra de las antiguas zonas portuarias integradas en la ciudad. En su momento ya había sido una de las zonas residenciales más prestigiosas de la ciudad. Los antiguos armadores que manejaban el puerto hasta la segunda mitad del siglo XX vivían allí. Sus grandes residencias monumentales han sido restauradas y dan ambiente de "fin de siècle" al lugar. Además se han construido grandes bulevares y hoy en día los "ricos y famosos" de Rotterdam viven allí.

La segunda fase de reconversión del puerto de Rotterdam se denominó "cityports" y preveía un amplio desarrollo urbanísticos en 1.600 hectáreas en el borde interior de la carretera de Rotterdam. Entre las propuestas más radicales se incluyó un nuevo estadio de fútbol y el traslado del Museo Marítimo al puerto. El proyecto se tuvo que reorientar en 2007 hacia objetivos más realistas y proyectos menos faraónicos. A raíz de la crisis financiera, la autoridad portuaria y el municipio trabajan conjuntamente para reinventar las relaciones entre el puerto y la ciudad para el siglo XXI.
Fuente: EMV
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