viernes, 14 de septiembre de 2012

A lo suyo

YPF camina sola
La petrolera argentina aumenta el refino del petróleo, recorta la producción de gas y busca socios

Han pasado cuatro meses desde que el ingeniero argentino experto en exploración petrolera Miguel Galuccio asumió la presidencia de YPF, en un intento del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner por mostrar que apostaba por una conducción profesional de la empresa expropiada a Repsol. Mientras su Gobierno sigue sin negociar con la petrolera española, Galuccio ha buscado socios para explotar pozos en territorio argentino. Ha sellado un principio de acuerdo por una cifra no revelada con la estatal china CNOOC y conversa con la estadounidense Chevron y la estatal rusa Gazprom.

YPF también ha cambiado la política de reparto de dividendos: en lugar de distribuir el 90% de los beneficios, los accionistas solo reciben el 5%. Ha elevado la producción de derivados, pero sigue cayendo algo la de gas, mientras que ha incrementado las tareas de exploración. Lo llaman El Mago, pero para que su misión sea un éxito, Galuccio necesitará habilidad política y empresarial antes que una varita.

El presidente de YPF se fijó como prioridad inmediata el freno en la caída de la producción de hidrocarburos que el Gobierno argentino le achacaba a Repsol (que perdió el 51% de la petrolera argentina, pero mantiene el 12%). En el periodo mayo-julio, la producción petrolera subió un 21,4% frente al mismo periodo del año anterior, pero hay que tener en cuenta que entre abril y julio de 2011 una huelga había afectado la explotación de crudo.

La producción de gas bajó un 0,4%, y el refino de petróleo se incrementó un 7,9%, por lo que dejó de escasear el combustible en las gasolineras argentinas. En una rueda de prensa, Galuccio anunció hace dos semanas que YPF redujo las importaciones de energía un 47% en la primera mitad del año.

En la actividad de exploración, la YPF de Repsol planeaba hacer 20 pozos este año y la reestatalizada ya ha hecho 22, según el presidente de la petrolera argentina. En la conferencia de prensa el ejecutivo también anunció cinco descubrimientos de hidrocarburos no convencionales en la Patagonia, aunque no dio precisiones de sus dimensiones. Dos de ellos son en el rico yacimiento de Vaca Muerta, el que había hallado Repsol, y tres en la cuenca del golfo de San Jorge.

En el mundo financiero se comentan las dificultades financieras que afronta YPF porque, al cambiar el accionista de referencia, los acreedores por deudas valoradas en 688 millones de euros pueden exigir su cancelación inmediata, de acuerdo con las cláusulas preestablecidas. “El Consejo de Administración está buscando activamente dispensas formales de los acreedores financieros respecto a esas cláusulas”, reconoció YPF en la presentación de sus estados contables en agosto. “La estabilidad financiera de la compañía está asegurada”, declaró Galuccio. “El único que exigió el pago fue Repsol y fueron pagados 125 millones de dólares. El resto de los acreedores trabajan igual que antes”, añadió el ejecutivo. Moody’s ha bajado la calificación de YPF por el “el desafío recurrente para cumplir con sus obligaciones de pago de deuda de corto plazo a medida que se producen sus vencimientos”.

La petrolera argentina planea duplicar en los próximos cinco años el ritmo de inversión previsto por Repsol y alcanzar los 37.200 millones de dólares. ¿Cómo se financiará? El 70%, con el flujo de caja propia y el 18%, con emisiones de deuda. La primera de ellas se lanzó esta semana en Argentina, y entre finales de año y principios de 2012, se hará lo propio en el extranjero. El 12% restante vendrá de las alianzas con otras petroleras.

Para mejorar la caja de YPF, Galuccio confía en un cambio en la política energética de los últimos nueve años de los Kirchner. Por un lado, YPF dejará de cobrar un 15% más barato el combustible respecto de sus competidores locales. Por otro, su presidente dijo que está trabajando con el Gobierno para elevar el precio de gas a pie de pozo.

En la búsqueda de socios estratégicos, Galuccio reconoció que el antecedente de la expropiación contra Repsol “incidirá en la decisión de algunos inversores”, pero confía en que YPF resulta atractiva para otros. Hace dos semanas firmó memorandos de entendimiento con la argentina Corporación América, que invertiría 500 millones de dólares, y con Bridas (50% de CNOOC y 50% de la familia local Bulgheroni). Galuccio anunció que negocia con la estadounidense Chevron para explotar el petróleo no convencional de Vaca Muerta y otra área cuyo nombre no reveló. Además, el pasado martes visitó Moscú para avanzar las negociaciones con Gazprom para explotar juntos gas convencional y no convencional.

Petroleras extranjeras reconocen que un reciente decreto regulador del sector ha provocado inquietud porque establece el control gubernamental de los precios y las inversiones, pero admiten que aún hay que esperar hasta finales de septiembre para ver cómo se ejecuta. Galuccio intentó calmar los temores al respecto: “El decreto no busca regular toda la cadena de valor de los hidrocarburos, sino coordinar a los distintos jugadores para resolver el desequilibrio energético del país”.

Inversores foráneos también señalan retrasos o falta de precisiones de YPF en sus informaciones a la Comisión de Valores de EE UU (SEC, según sus siglas en inglés), una obligación que mantiene la compañía porque sigue cotizando en la Bolsa de Nueva York. Además, recuerdan que el valor de la acción sigue por los suelos. “A pesar de la posición de YPF en el mercado argentino y su acceso a significativos recursos no convencionales, el contexto político en Argentina debería mantener a los inversores al margen”, dice la operadora de Bolsa Raymond James. “En la medida en que el país carece de estabilidad jurídica y el sector carece de una regulación clara se hará difícil que se incrementen las inversiones en Argentina en el mediano plazo”, opina Deutsche Bank.

El que ha comprado acciones de la YPF nacionalizada es Luis del Rivero, el ex consejero delegado de Sacyr y enemigo del presidente de Repsol, Antonio Brufau. Del Rivero declaró a EL PAÍS en Buenos Aires que confía en Galuccio, pero considera que para interesar a socios financieros y estratégicos “sería bueno llegar a soluciones interesantes con Repsol, fuera del ámbito judicial”.
Fuente: el pais
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