lunes, 26 de mayo de 2014

Bad News

Londres abrirá el sur de Inglaterra al ‘fracking’
Las compañías tendrán acceso facilitado a 300 metros de profundidad

El Gobierno británico pondrá en marcha nuevas leyes y ampliará el actual sistema de compensaciones para facilitar la extracción de gas y petróleo mediante el polémico sistema del fracking.El anuncio ha coincidido con la publicación de un informe de la British Geological Survey que sostiene que hay unas reservas de entre 2.200 millones y 8.600 millones de barriles de petróleo en una amplia zona del sur de Inglaterra, aunque solo una parte de esas reservas son extraíbles en la práctica. Para ello se facilitará el acceso a los yacimientos que estén a más de 300 metros de profundidad.

A diferencia de lo que ocurre en el norte de Inglaterra, donde se estima que hay unas reservas de entre 23.000 y 65.000 millones de metros cúbicos de gas pizarra o gas no convencional (conocido como shale gas en inglés) en el sur de Inglaterra no es gas lo que yace entre las rocas del subsuelo, sino petróleo.

Pero otra diferencia muy importante, esta de carácter político, es que mientras los yacimientos del norte están en zonas relativamente poco pobladas y políticamente laboristas, el petróleo del sur está en poblados bastiones de la derecha conservadora y en amplias zonas consideradas reservas naturales, lo que convierte el uso de la polémica técnica del fracking en aún más polémico de lo que ya es su uso en el norte. Esta técnica exige perforar a grandes profundidades en vertical y luego en horizontal y extraer el gas o el petróleo inyectando enormes cantidades de agua y arena a presión.

El Gobierno ha sido acusado de intentar ocultar el anuncio de nuevas medidas para facilitar el fracking y reducir su impacto electoral y mediático al hacerlas públicas el viernes, un día después de las votaciones por las elecciones municipales y europeas que se llevaron a cabo el jueves y cuando el anuncio de los resultados de los comicios locales acaparaba la atención de los medios.

El primer ministro conservador, David Cameron, es un acérrimo defensor del fracking y asegura que la extracción de gas y petróleo con esta técnica abaratará la factura energética de las familias británicas. Pero los grupos ecologistas opuestos a esa técnica argumentan que eso no es verdad porque el combustible extraído del subsuelo británico se pondrá a la venta en los mercados continentales al mejor postor y los británicos no se verán directamente beneficiados.

El Gobierno quiere facilitar el fracking dando fácil acceso a las compañías extractoras a las zonas en las que han de instalar sus pozos. Para conseguir eso se dispone a modificar las actuales leyes que restringen el paso por propiedades privadas, lo que ha provocado ya la indignación de la población local en las zonas afectadas, sobre todo en la llamada cuenca del Weald, que incluye zonas como Sussex, Hamphsire, Surrey y Kent.

En paralelo, el Gobierno quiere aumentar las subvenciones a las comunidades afectadas con el pago del equivalente a casi 25.000 euros por cada pozo lateral. Esas ayudas se añadirían a las ya existentes de 125.000 euros por explotación y el 1% de los ingresos por la venta del combustible extraído.
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