lunes, 3 de septiembre de 2012

Sustito elegido en Chile

GNL Mejillones logra acuerdo con minera BHP Billiton e inicia proceso abierto
Terminal con la operadora anglo-australiana pactó contrato a 20 años

El rechazo de la Corte Suprema al proyecto Castilla dará un reimpulso al gas natural licuado (GNL) como sustituto de la generación a carbón. Y en la industria minera ya están dando pasos en esa dirección. Para asegurar el suministro eléctrico de sus operaciones en el largo plazo, el martes pasado la operadora anglo-australiana BHP Billiton cerró un contrato a 20 años con GNL Mejillones, para el uso de la infraestructura del terminal.

El acuerdo define la capacidad a la que tendrá acceso la minera y la tarifa que pagará. Para GNL Mejillones el contrato implica garantizar a largo plazo el uso de una capacidad significativa de la instalación. “Es un hito relevante, porque deja una parte muy importante del terminal contratado por muy largo tiempo”, explica Frederik Janssens, gerente general de GNL Mejillones.

Ahora, ambas partes informarán del acuerdo a los directorios respectivos para su aprobación final. Esto debería ocurrir en las próximas semanas, adelanta Janssens.

La cuprera requiere del terminal para viabilizar la central Kelar (500 MW), que tiene su permiso ambiental desde 2007, pero estaba paralizada desde 2008. A mediados de año la firma reactivó el proyecto, pero la iniciativa cambiará su diseño para operar con gas y no con carbón.

GNL Mejillones -integrada por GDF Suez (63%) y Codelco (37%)- opera desde abril de 2010 el terminal de regasificación de gas natural licuado en la Segunda Región. BHP, junto con Codelco, El Abra y Collahuasi, a través de contratos de suministro aseguraron la construcción del terminal, que requirió US$ 500 millones. A partir de 2013, el terminal ofrecerá exclusivamente servicios de recepción, almacenamiento y regasificación, dejando la compra del GNL a los clientes, quienes deberán adquirirlo directamente en el mercado internacional. Hoy, el terminal también provee el gas.

El contrato con BHP pone fin, en parte, a un complejo proceso de negociación que han protagonizado por varios meses las mineras y GNL Mejillones por la definición de uso del terminal, lo que derivó en consultas al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia e implicó que BHP cerrara anticipadamente el contrato de servicios que tenía con GNL Mejillones. Con el resto del pool de consumidores, la empresa todavía mantiene conversaciones, dice Janssens.

El contrato con BHP marcará un referente para la negociación futura del terminal con otros clientes, anticipa el ejecutivo. En las próximas semanas GNL Mejillones lanzará un “proceso abierto de manifestación de interés”, como se denomina. “Haremos un llamado público, tanto a los clientes actuales como a los potenciales, que entrarán en un proceso de negociación bilateral de un contrato estándar para cerrar compromisos de largo plazo”, explica. Esas negociaciones se iniciarán antes de fin de año y el proceso se dará por terminado en la primera mitad de 2013, señala.

Los interesados, agrega, podrán pedir acceso a determinada capacidad; esto es, el número de barcos que traerán por año. Las condiciones comerciales se determinarán en función de ese requerimiento. El servicio técnico operacional del terminal, en tanto, se cobrará igual para todos. “Estamos terminando las bases, donde se definirá el plazo mínimo de los contratos”, indica. El proceso podría implicar una ampliación del terminal, adelanta. Hoy tiene una capacidad de gasificación de 5,5 millones de metros cúbicos diarios.

En estos días, además, GNL Mejillones tendrá un cambio importante en su plana ejecutiva: Frederik Janssens dejará la gerencia general para hacerse cargo del desarrollo mundial de shale gas del grupo Suez. Un cargo nuevo -con sede en París- que refleja el interés de la compañía en este energético no convencional. “Es una tecnología en exploración. Analizaremos qué rol queremos tener como grupo en shale gas”, cuenta.

El bajo precio al cual se transa el shale gas en EEUU, US$ 2,5 por millón de BTU, versus los US$ 15 y US$ 17 del GNL que llega a Chile, debería impulsar a futuro un desarrollo a nivel local, agrega. “Estamos entrando en la era del gas. El shale gas podría permitir un cambio significativo para el desarrollo energético de Chile”, acota.

En su reemplazo en GNL Mejillones asumirá el francés Jean-Michel Cabanes. Janssens se mantendrá vinculado a Chile. Asumirá un puesto en el directorio de la firma.
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