lunes, 3 de septiembre de 2012

Gran futuro

Astilleros navales son nueva ventaja en economía de Río de Janeiro
Inversiones relacionadas al puerto brasileño suman en total US$1.000 millones

Los astilleros navales de Río de Janeiro están invirtiendo 2 billones de reales (unos 1.000 millones de dólares) en la compra de materiales, equipamientos y servicios, junto con los suministradores locales en la región, lo que ha causado una revolución en la economía del estado de Río de Janeiro.

Ante el gran volumen de pedidos que ha hecho en los últimos años la petrolera estatal Petrobras y su subsidiaria Transpetro -gracias a la expansión del negocio del petróleo en el país-, con el descubrimiento de numerosos pozos y con la exigencia de tener contenido nacional en las obras, la solución a la que llegaron los astilleros fue capacitar sus suministradores.

Así, pueden comprar en el mismo estado lo que necesitan para construir los navíos y entregarlos a Transpetro.

El valor total de la inversión es de 2,8 billones de reales (US$ 1.350 millones) en encomiendas realizadas por Transpetro de 19 barcos, junto a astilleros de la región. Del total, unos 2 billones de reales están siendo gastados en compras en Río de Janeiro.

De los 19 navíos encomendados, cuatro son de productos, de los que dos ya fueron entregados y que fueron construidos en el astillero Mauá, en Niterói, en la región metropolitana de Río de Janeiro. Otros 12 se están construyendo en el astillero Eisa, en la isla del Gobernador, frente al puerto de Río, y otros tres navíos bunker (para transporte de óleo combustible marítimo) fueron encargados a Superpesa.

Para atender tal demanda, la industria de Río de Janeiro tuvo que ampliar la capacidad instalada, entrenando a sus propios trabajadores, mientras que, percibiendo el negocio y el futuro, varias empresas de otras partes de Brasil decidieron mudarse al estado de Río.

El secretario de Desarrollo Económico del Estado de Río de Janeiro, Julio Bueno, explicó recientemente que muchas empresas vendrán a la zona en los próximos años, no solamente en busca de mano de obra cualificada, sino revisando también el mercado, ya que cada vez hay un mayor número de astilleros en la región.

"Esta concentración de las actividades en un sólo lugar hace la diferencia en costes y plazos, y esto es lo que hace que el polo de Río de Janeiro gane en competitividad internacional", apuntó Bueno.

Aunque la ley brasileña obligue a que el 65 por ciento de lo que se produce de equipamientos para Petrobras sea de contenido nacional, en los dos primeros navíos petroleros entregados hasta la fecha (el Celso Furtado y el Sergio Buarque de Hollanda), la media fue de 74 por ciento.

Un estudio realizado por la propia Transpetro muestra que prácticamente todas las encomiendas que serán realizadas en el país se concentrarán en el estado de Río de Janeiro.

El sector naval de Río de Janeiro emplea actualmente cerca de 30.000 trabajadores. La Secretaría de Desarrollo Económico calcula que, en los próximos cinco años, se generarán más de 12.000 nuevos empleos directos e indirectos.

Esta cifra deberá llegar a los 20.000 hasta 2020 con la entrada de nuevos astilleros como el OSX, del magnate brasileño Eike Batista, que se está construyendo también en el estado.

El aumento del sector de construcción naval en Río de Janeiro está suponiendo un "boom" en la economía local, como explica la especialista en Competitividad Industrial de la Federación de las Industrias de Río de Janeiro (Firjan), Julia Bitter.

"Los suministradores no se dan abasto prácticamente con las encomiendas, y muchas empresas están ampliando su capacidad. Además, muchas compañías están instalándose en Río de Janeiro debido a esta demanda", asegura.

Un ejemplo de ello es la Tenax Aços Especiais, dedicada a la distribución de acero. Con 49 años de existencia, viene creciendo desde hace dos años en número de funcionarios, pasando de los 43.000 en 2012 a los 72.000 actuales, y con previsión de llegar a los 100.000 a finales de año.

Ante el crecimiento de la industria naval en el Estado de Río, cada nuevo hallazgo de un pozo de petróleo por parte de Petrobras o de cualquier petrolera que opere en las aguas del Atlántico brasileño es un nuevo motivo de satisfacción para el sector de los astilleros, que ven aumentada su producción y con ella, sus ganancias.
Fuente: Mundo Marítimo
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