viernes, 21 de diciembre de 2012

Mi no entender

Gas Natural lucha con Repsol por un megacontrato en Argentina
A Repsol, grupo presidido por Antonio Brufau, le ha salido una china en el zapato en su batalla contra Argentina. Su participada, Gas Natural Fenosa, en contra de los deseos de Brufau, formalizó a última hora del lunes en Argentina (de madrugada en España), su interés por la licitación de los megacontratos de suministro de gas a aquel país para 2013.

Gas Natural entra así en la carrera comercial por hacerse con uno de los contratos más relevantes que existe ahora en el mercado internacional. De hecho, si lo consigue, podría ser uno de los mayores para la gasista. Está previsto que Argentina, con la intermediación de su empresa pública Enarsa, y de YPF, adquiera más de 80 buques metaneros el próximo año, que estarían valorados, a mercado, en unos 3.300 millones de dólares (más de 2.500 millones de euros). Gas Natural suministra gas natural licuado (GNL) a Argentina desde 2009. Ahora ha sido invitada expresamente por el Gobierno argentino a participar en la nueva puja, en la que podría competir con gigantes como Gazprom, Shell y GDF Suez, entre otros.

Algunos años, para Gas Natural ese negocio ha supuesto más de 1.000 millones de ventas. La gasista, presidida por Salvador Gabarró, no está dispuesta a renunciar a ese bocado a pesar de las presiones de Repsol. La petrolera es su segundo mayor accionista, con el 30%, por detrás de La Caixa, que tiene el 35%.

Durante las últimas semanas, la dirección de Repsol había intentado que Gas Natural no acudiera a la licitación. Sólo el hecho de hacerlo supone un respaldo comercial a Argentina en un momento en el que Repsol tiene abiertos media docena de frentes jurídicos contra su gobierno por la expropiación que realizó en abril de su filial YPF. Uno de los últimos frentes es una demanda de arbitraje internacional ante el Ciadi, este mismo mes.

Repsol forzó una votación en el último consejo de Gas Natural Fenosa, en la segunda quincena de noviembre, para que dirimiera sobre si acudir o no al concurso. Nadie recuerda desde cuándo no ocurría algo así en Gas Natural.

Brufau, y los otros directivos de Repsol en ese consejo (Nemesio Fernández Cuesta y Luis Suárez de Lezo) votaron en contra, pero perdieron. También votó en contra Emiliano López Achurra, que figura como independiente. Achurra constituyó hace tiempo una sociedad conjunta con el ex director financiero de Repsol, Fernando Ramírez. A favor votó el propio consejero delegado, Rafael Villaseca, cuyo nombramiento, según el pacto de accionistas de La Caixa con Repsol, corresponde a este último.

Para los directivos de Gas Natural, el GNL internacional se ha convertido en un pilar estratégico. Del total de ventas de GNL, el 30% ya son internacionales, y de éstas, tres cuartas partes son fuera de Europa. Gas Natural Fenosa también una pequeña distribuidora en Argentina que quiere proteger: Ban. Pero por encima de todo, Gas Natural quiere aumentar negocio y beneficios. No explorar todas las oportunidades sería, por mucho que le duela a Repsol, perjudicar al resto de accionistas. Incluso a la propia Repsol, que tiene un 30%.

El asunto del GNL para Argentina se produce en un momento en el que, a pesar de los pleitos que sigue poniendo la dirección de Repsol, y al margen de ésta, desde el ámbito de las más altas esferas administrativas se intentan abrir vías de diálogo con Argentina para buscar una solución pactada, en las que también está participando la embajada de aquel país en Madrid. Algunos socios de Repsol, en cuyo capital están Pemex, La Caixa y Sacyr, mantienen que se sondeen todas las posibilidades para un acuerdo, en lugar de sumirse en pleitos que puede eternizarse.
Fuente: Expansión
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