viernes, 26 de septiembre de 2014

Adaptación

Las nuevas normativas de azufre fuerzan a realizar cambios en Stena Line

La nueva directiva de azufre para el tráfico de envíos dentro del área del Norte de Europa SECA, que toma efecto el 1 de enero de 2015, es buena para el medioambiente, pero presenta un impacto económico considerable en los negocios de Stena Line. El total del cambio de programa que comenzó en el año 2013, que produce una mejora de ganancias de 1.000 millones de coronas suecas, es en gran medida debido a las nuevas normas. La reducción de dos embarcaciones a una en la ruta Trelleborg-Sassnitz es un ejemplo actual de estas medidas. Otro ejemplo es que Stena Line ahora se ha visto forzada a aumentar sus precios de envíos como resultado directo del aumento de los costes de combustible.

"Desde una perspectiva económica, esta es una de las decisiones políticas negativas más destacadas desde que se eliminó el tax-free. Tenemos una actitud positiva frente a las normas de mejora medioambientales mientras sean las mismas para todo el mundo y se implementen en un ritmo que tanto nosotros como los clientes podamos manejar - pero este no es el caso con las nuevas normas de azufre. Finalmente, el aumento de los costes de combustible afecta a la industria de las exportaciones e importaciones del Norte de Europa de forma negativa, ya que hay una cuota importante de los transportes que se realiza por mar," afirmó el consejero delegado de Stena Line, Carl-Johan Hagman.

Para Stena Line, los cambios suponen un aumento en los costes de combustible de 1 millón de coronas suecas al día, en torno a 450 millones de coronas suecas al año como resultado de un combustible más bajo en azufre, que es más caro.

"Desde el punto de vista de los envíos, tenemos un aumento de precio entorno a un 15%. Deseamos conseguir desplegar la misma calidad y servicio y seguir con nuestros esfuerzos de ofrecer un transporte medioambientalmente eficaz. Esto indica que debemos cargar más a nuestros clientes de envíos para compensar más el aumento de los costes," explicó Carl-Johan Hagman.

Stena Line desde 2005 ha trabajado para reducir su impacto medioambiental dentro de su Energy Saving Programme, que ha reducido con éxito el consumo de energía de los barcos en un 2,5% cada año. En línea con el cambio a petróleos con menos azufre, Stena Line está llevando a cabo varios proyectos para buscar combustibles alternativos y técnicas diferentes para la purificación de emisiones.

"A principios del año 2015 comenzaremos un ensayo con metanol como combustible en uno de nuestros transbordadores. Al mismo tiempo, estamos investigando tecnologías de depuración y buscando un LNG como combustible. Naturalmente, la conversión y reconstrucción de nuestros transbordadores llevará tiempo y costará mucho dinero," indicó Carl-Johan Hagman. 
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