lunes, 15 de septiembre de 2014

Se acaba el veto

NAVANTIA PODRÁ INICIAR LA CONSTRUCCIÓN DE BUQUES CIVILES EL PRÓXIMO AÑO

En poco menos de cuatro meses, la compañía pública Navantia quedará definitivamente liberada de las limitaciones que le acotaban el mercado de la construcción de buques civiles, según una información recogida por la Asociación de Navieros Españoles, Anave. El Gobierno español había pactado con las autoridades comunitarias en el año 2005 que los astilleros se dedicasen mayoritariamente a la fabricación de buques militares y únicamente podría acceder a contratos civiles por un máximo de un 20% de la facturación total de la compañía.

A cambio, Bruselas perdonó a España la exigencia de devolución de los 1.200 millones de euros en concepto de ayudas que habrían percibido ilegalmente durante el Gobierno de José María Aznar.

A finales de la semana pasada, el aún entonces comisario de Competencia de la Unión Europea, Joaquín Almunia, confirmó en una respuesta a una pregunta de la eurodiputada Lidia Senra que "el 1 de enero del 2015 expiran los compromisos del Reino de España, entre los que se cuenta la limitación de las ventas civiles de Navantia hasta un máximo del 20% de las ventas totales". En aquel pacto con Bruselas, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero también estableció que el astillero de Fene se quedaría completamente excluido de este mercado, y asimismo la factoría gaditana de San Fernando.

Aunque en la respuesta dada por Almunia no hay alusión expresa al astillero de Fene, Bruselas insiste en que a partir de esa fecha Navantia ya no estará vinculada a los compromisos "que propuso el Reino de España" y que, "por consiguiente, ya no se aplicará la limitación relativa a la construcción naval civil".

Tanto en el ámbito político como en el sindical y el empresarial no existen dudas de que la antigua Astano quedará así liberada por completo de sus ataduras. Cabe recordar, no obstante, que la exclusión total de la factoría de Fene del mercado civil no formó parte del pacto de la última reconversión firmado por el dueño de los astilleros públicos, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) con los sindicatos en diciembre del 2004. Solo a posteriori el Gobierno dio a conocer que había prorrogado otra vez más con la UE el veto a la construcción civil que se impuso a mediados de los años 80 en la primera reconversión y en los 90 volvió a renovarse.

El conselleiro de Industria de la Xunta de Galicia, Francisco Conde, aseguraba la semana pasada que si bien la noticia "deberá ser ratificada por la nueva Comisión Europea, supone un importante paso para Galicia, para Ferrol y para el astillero público". Conde abordará el próximo día 11 con los representantes del naval ferrolano este asunto y la situación actual de las factorías.

Para el presidente del comité de empresa de Navantia Fene, Jorge Prieto, es una buena noticia, pero exigió que se clarifique "cuál va a ser el papel de los astilleros y la estrategia de la empresa". El alcalde de Fene, Gumersindo Galego, afirmó que el fin del veto por sí solo no soluciona el problema de la factoría. "Fuimos una moneda de cambio en Bruselas y creo que somos acreedores de una buena indemnización, que es que haya carga de trabajo", afirmó.

Su homólogo ferrolano, José Manuel Rey, aseguró que ahora no hay tiempo que perder y que hay que aprovechar todas las oportunidades para el naval. Senra exigió al Gobierno que busque "desde ya" trabajo para Navantia. Lo mismo que el PSOE.
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