miércoles, 17 de septiembre de 2014

Fin

LDLines cumple su amenaza
El director general de la compañía asegura que se ha recurrido masivamente a conductores de países del Este que han bajado los precios de la carretera
La naviera, que ayer suspendió la línea, invirtió 100 millones en cuatro años, pero necesita 7 en ayudas anuales

A las ocho de la tarde zarpó ayer de El Musel el 'Norman Atlantic' en su última travesía hacia el puerto de Saint Nazaire dentro de la línea regular de la autopista del mar. De esa manera, la naviera LDLines ha cumplido su amenaza de suspender el servicio a partir de hoy, debido a la finalización de las subvenciones previstas por los gobiernos de Francia y España, que duraron los cuatro primeros años de funcionamiento de la línea, y por los 6 millones de euros de pérdidas acumuladas en este tiempo. No obstante, la compañía se mantiene a la espera de llegar a un acuerdo con ambos ejecutivos para reactivar la autopista del mar sin ayudas públicas pero con una fórmula que garantice su viabilidad, tal y como acordaron la pasada semana las tres partes en una reunión mantenida en París.

El director general de Louis Dreyfus Line, Christophe Santoni, explicó ayer en la emisora gala France Bleu que «hace cuatro años, esperábamos que los costes del transporte por carretera y el marítimo llegaran a converger». Pero el caso es que «el recurso masivo a conductores de países del Este ha hecho bajar los costes de la carretera, mientras que los portuarios y de las tripulaciones continúan subiendo». Según apuntó, esto se debe a que el transporte por carretera es un sector «extremadamente competitivo».

Santoni no oculta el «importante éxito comercial» de esta línea, pues «los transportistas, que en principio se habían mostrado reticentes a utilizar la autopista del mar, al final son aliados a nuestra causa, porque en lugar estacionar en un aparcamiento para respetar sus tiempos de descanso reglamentarios, pueden dormir en un camarote caliente mientras continúan avanzando».

Subir las tarifas un 60%

El director general de LDLines mantiene la necesidad de incrementar un 60% las tarifas si cesan las ayudas públicas y apuntó que han invertido 100 millones de euros en cuatro años, pero necesitarán de 6 a 7 millones de subvenciones anuales para equilibrar las cuentas.

Por su lado, el representante de la naviera en España, Carlo Tamagni, aseguró ayer que se intentó «por todos los medios» la continuidad de la línea y puso como ejemplo de su apuesta por Asturias «el segundo barco para las conexiones con Irlanda e Inglaterra. Pero no era viable económicamente y ya hemos invertido mucho. Sin ayudas, no se puede seguir».

Ya a comienzos del verano la naviera anunció que cesaría en el servicio a mediados de septiembre pero no es hasta ahora, al suspender la ruta LDLines, cuando se inicia la ofensiva política en defensa del servicio. La consejera de Fomento del Principado, Belén Fernández, se reunirá pasado mañana con el secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, y le brindará el apoyo y respaldo político asturiano en las actuaciones que lleve a cabo el Gobierno de la nación en defensa de la autopista del mar. Pero hoy mismo será el diputado socialista Antonio Trevín quien defienda en la Comisión de Fomento del Congreso una proposición no de ley en la que instará a la continuidad de la línea marítima. El último movimiento lo ha efectuado el eurodiputado del PSOE Jonás Fernández, quien ha enviado una carta a la ministra de Fomento, Ana Pastor, en la que le pide que se implique de forma decidida en garantizar la autopista del mar y le recuerda que es una pieza fundamental en el objetivo de una movilidad más sostenible y eficiente en el mercado interior.

Implicación de Fomento

Según Fernández, no es razonable que se pueda poner término a este servicio «teniendo en cuenta que la tasa de ocupación de la línea ha sobrepasado el 70% y que su ámbito de influencia ha trascendido de Asturias y la Cornisa Cantábrica para alcanzar a Portugal, sobre todo en relación con su transporte pesado». El eurodiputado socialista considera que Fomento debe implicarse para asegurar un horizonte estable que permita no sólo la pervivencia de este corredor «sino la incorporación de otras rutas que contribuyan al fortalecimiento de las relaciones entre las distintas regiones europeas, a su desarrollo económico y a la descongestión del transporte por carretera».

Por su lado, Félix Baragaño, presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, apuntó ayer que las autopistas del mar de Gijón y Vigo «son complementarias. La competencia es la carretera. Se trata de restar camiones internacionales a la carretera y si se consigue ambas líneas tendrán trabajo. Ese es el sentido en el que hay que trabajar».

Hasta la Real Liga Naval Española ha defendido la continuidad de la autopista del mar por su «valor económico» y por «contribuir a abandonar un poco más el aislamiento que siempre ha perseguido al país respecto a los vecinos europeos». A pesar de estos apoyos a la línea, LDLines suspende el servicio a partir de hoy, aunque la naviera y los gobiernos español y francés han abierto un marco de negociación para fijar las condiciones para mantener la línea «a corto plazo sin subvención adicional».
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