lunes, 8 de septiembre de 2014

Argentina en alerta, a ver el resto y los que tenemos que ir allí

El virus del Ébola, una amenaza inesperada en la crisis energética

El buque gasífero Yenisei River llegará hoy a Bahía Blanca procedente de Nigeria y puso en alerta a los operarios del puerto; la semana pasada hubo problemas con otro barco.

Hoy por la noche llegará a la boya uno del puerto de Bahía Blanca el Yenisei River, un barco con bandera de las islas Marshall repleto de gas en estado líquido para abastecer la demanda local de ese recurso.

El arribo de buques extranjeros con combustible para afrontar la caída en la producción local es frecuente desde hace años. Pero el Yenisei, que ayer por la tarde se encontraba en aguas del Atlántico Sur, tiene una particularidad: llegó el 23 de agosto al puerto de Bonny, en Nigeria, y lo abandonó al día siguiente a las 13.25, según información de MarineTraffic. En otros términos: su tripulación estuvo hasta hace 12 días en la tierra donde el virus del Ébola, que tiene un período de incubación de hasta 21 días, infectó a por lo menos 19 personas.

El calendario del barco disparó la alerta entre los operarios del puerto de Bahía Blanca. Otro rumor, imposible de corroborar hasta que el Yenisei atraque, aumentó en las últimas horas el frenesí: un miembro de la tripulación tiene fiebre. "Puede tener un resfrío, pero no sabemos", reconoció un funcionario de bajo escalafón bajo pedido de reserva de su nombre. Sí se sabe, en cambio, que el temor a una filtración del Ébola en la Argentina, algo que por el momento consideran improbable los operarios portuarios, comenzó a demorar la actividad de los barcos que traen el gas. Hay un dato que alarma a los especialistas de Bahía Blanca: Bonny está a 38 kilómetros de Port Harcourt, donde se confirmaron tres casos de Ébola.

Entre los más asustados se encuentran los prácticos, un grupo de hombres de altísima especialización encargados de llevar los buques hasta su zona de amarre. El primer inconveniente ocurrió la semana pasada, según reconstruyó LA NACION a partir del testimonio de tres fuentes vinculadas al Gobierno, al sector privado y a la ciudad.

Otro barco, el Lena River, salió el 13 de agosto de Bonny y llegó el 26 a Bahía Blanca. Por lo que arribó a la Argentina 13 días después de su paso por la ciudad africana, un tiempo insuficiente para corroborar eventuales casos de ébola, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que deben pasar 21 días para descartar todo riesgo.

Los prácticos, habitualmente los primeros que suben a las embarcaciones, hicieron las cuentas muy rápido y rechazaron abordar el Lena River. Eran los encargados de estacionarlo al lado del buque regasificador Express, que toma el gas líquido y luego lo vuelca al sistema. Pero les pareció una garantía insuficiente el formulario que había enviado el capitán del navío. Allí declaraba que no había tripulantes con síntomas.

Los prácticos querían esperar a que se cumplieran los 21 días de cuarentena. En ese momento, comenzaron a recibir "llamados desde Buenos Aires", según explicó una fuente al tanto de las discusiones. Las relacionaron con el Ministerio de Planificación, aunque no les dieron un nombre.

No es la primera vez que ocurre. En ocasiones anteriores les habían llegado presiones del Gobierno para que ingresen buques de gas al puerto en condiciones climáticas adversas. En esta ocasión, cedieron a cambio de concesiones. Entre ellas, que antes subieran otros especialistas. Así fue como a las 17 horas embarcaron un representante de la autoridad sanitaria, de Prefectura y un fumigador. Estuvieron media hora. Controlaron la declaración marítima de sanidad, el stock de medicamentos y confeccionaron una planilla con el registro de temperaturas. Ningún miembro de la tripulación tenía fiebre. Luego subieron los prácticos, que condujeron al Lena hasta el puerto. Amarró a las 22.

El Lena River estuvo un día y medio en la Argentina. Zarpó el 29 de agosto a las 16.43. Pero dejó un entuerto entre los gestores locales del LNG, como se denomina al gas licuado que se transporta en barcos. Ese mismo día, pero por la mañana, el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Collia, junto a su par de Producción, Cristian Breitenstein, se reunieron con Mariano Goyenechea, titular del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, para dejarle un protocolo que explica cómo actuar frente a buques de regiones afectadas. No hace referencia a la cuarentena que recomienda la OMS. Pero Luis Crovetto, director de Atención Primaria de la Salud de la provincia, que participó de la visita en La Plata, recordó en un comunicado que el virus "se incuba entre 2 y 21 días". Por lo que no está claro qué ocurrirá hoy cuando llegue un nuevo barco de Nigeria.

La dependencia del gas licuado

En el marco de la crisis energética, el Gobierno comenzó a importar Gas Natural Licuado (LNG, según su abreviación en inglés) ?a partir de 2008, en el puerto de Bahía Blanca.

Se trata de un insumo que llega en estado líquido hasta el puerto y luego se regasifica para ingresar en el sistema local. Es más caro que la producción nacional y también que la importación desde Bolivia. La compra la hace YPF por cuenta y orden de Enarsa.

Al principio estaba previsto que las importaciones de gas licuado fueran esporádicas o solamente atendieran la mayor demanda del invierno. Sin embargo, la persistente caída de la producción hizo que la llegada de barcos de ultramar (de África, pero también de Trinidad &Tobago y otras regiones) se hiciera crónica

Además, el Gobierno instaló más tarde en Escobar un nuevo puerto de regasificación para aumentar la inyección de gas importado en el sistema argentino.
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