viernes, 12 de septiembre de 2014

Todo atadito nos lo ha dejado

Cañete dio vía libre al fracking y a la búsqueda de petróleo en España
El ahora responsable europeo del cambio climático consideró medioambientalmente sostenible la fractura hidráulica y dejó listas las prospecciones en Canarias
Arias Cañete es dueño del 2,5% de una empresa dedicada al almacenamiento de combustible para barcos

Miguel Arias Cañete ha solido presumir de que los asuntos agrícolas y ganaderos "se los sabe". Así que la cartera que dirigió en España antes de irse a Bruselas (el MAGRAMA) llevaba por delante los títulos de Agricultura y Alimentación. Pero, de cola, el cargo afectaba al Medio Ambiente. En ese sentido, Arias Cañete ha dejado sentir su perfil de empresario de los hidrocarburos.

Si en algo se ha notado la mano del futuro comisario es en la relación entre la producción de energía y sus efectos medioambientales. La acción de la persona que la Comisión Europea coloca para dirigir de la política contra el cambio climático está sellada por su actividad profesional: es dueño del 2,5% –185.000 euros– de una empresa dedicada al almacenamiento y suministro de combustible para buques (Ducar S.L.). Estuvo al frente de la compañía hasta diciembre de 2012.

Con esas credenciales, el MAGRAMA del exministro elaboró una ley de Evaluación Ambiental que incluyó la extracción de gas mediante la fractura hidráulica (fracking) entre los procesos evaluables, es decir, permitidos. Marcaba la estrategia del Gobierno de Mariano Rajoy en cuanto a política energética y su relación con el medio ambiente. La misma Comisión Europea hizo en cierto modo suyos esos postulados en enero de 2014 al dejar en manos de los estados la autorización de esta actividad. La estrategia española tenía vía libre desde Europa.

Luego ha sido el Ministerio de Industria el que ha ido dando permisos de exploración de supuestos yacimientos gasísticos en el subsuelo español y el que ha dado la batalla legislativa para abortar los intentos de algunas comunidades autónomas por prohibir el fracking en sus territorios. Pero la primera pieza fundamental es que Cañete consideró la fractura hidráulica como un proceso medioambientalmente permisible.

El petróleo tampoco le ha sido ajeno a Cañete. Aunque dejó de ser ministro un poco antes de las elecciones europeas, en su departamento se estaba cocinando otro paso que deja clara su manera de entender la energía y el entorno. El 29 de mayo, cuatro días después de esos comicios, el Ministerio de Medio Ambiente emitió una Declaración de Impacto Ambiental favorable para las prospecciones petrolíferas de Repsol frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura.

La producción de energía mediante la combustión de hidrocarburos como el petróleo es un factor primordial en el calentamiento global que provoca el cambio climático sobre el que debería actuar Arias Cañete desde Bruselas. 
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