lunes, 15 de junio de 2015

Invirtiendo en el futuro

Enagás, FCC, Abengoa y Gas Natural, en busca de un gas sintético, no contaminante y asequible


Gracias al `Power to gas', un proceso que transforma el excedente eléctrico de las renovables en gas sintético, estas compañías quieren revolucionar en unos años el panorama energético español.

Conseguir una fuente de energía limpia y asequible es un reto al que muchas compañías del sector buscan fervientemente solución. También algunas se plantean la manera de que, además, ésta sea compatible con las infraestructuras con las que ya se cuenta a fin de aprovechar al máximo los recursos disponibles.

Así, en 2014, grandes empresas de nuestro país como Enagás, Abengoa, FCC o Gas Natural Fenosa posaron sus ojos sobre los procesos 'Power to gas' que entonces empezaba a revolucionar, eso sí, a pequeña escala, el panorama energético en Europa.

Gracias a esa novedosa tecnología se obtiene gas sintético no contaminante, equiparable en casi todos los aspectos al gas natural convencional. La 'receta' incluye CO2 procedente de otras emisiones, hidrógeno y el excedente eléctrico que arrojan las renovables, que de otra manera no se utilizaría.

De hecho, en 2013 en España se desaprovecharon 1.166 GWh de eólica, lo que equivaldría a unos 85 millones de euros, según los datos que maneja la Asociación Empresarial Eólica.

Renovagas

La idea primigenia del proyecto surgió en 2014 tras una reunión entre el Centro Nacional del Hidrógeno (CNH2) y Enagás para analizar posibles colaboraciones en I+D+i. Viendo la evolución en Europa de la tecnología 'Power to gas' y teniendo en cuenta la ausencia en ese momento de iniciativas de esas características en España, decidieron importarla a nuestro país.

Así surgió "Proceso para la generación de gas natural renovable o RENOVAGAS", un proyecto para el que buscaron otras entidades españolas especialistas en cada una de los aspectos a desarrollar.

Finalmente, además de Enagás y CNH2, el consorcio quedó formado por Abengoa Hidrógeno, FCC Aqualia, Instituto de Catálisis y Petroleoquímica (ICP-CSIC), Gas Natural Fenosa y la Fundación Tecnalia Innovation&Research. La iniciativa también cuenta con el respaldo económico del Ministerio de Economía y Competitividad, a través del programa Retos-Colaboración.

Una de las ventajas que Renovagas tuvo desde sus inicios fueron "los 11.000 km de gasoductos de Enagás en alta presión, ya que representan una muy buena opción para almacenar, en forma de hidrógeno o de gas sintético, los excedentes de producción de energía eléctrica de origen renovable", explica a EXPANSIÓN el Director de Tecnología e Innovación de Enagás, José Rivera.

15 kW, 250 kW y finalmente 5MW

Está previsto que el proyecto se desarrolle en tres fases. La primera contempla la puesta en marcha de una planta piloto de 15 kW y la ingeniería de una de 250 kW.

Para poder analizar el comportamiento de la de 15 kW en condiciones reales, se ubicará en una instalación de FCC Aqualia y el gas sintético producido se utilizará para autoabastecerla. La puesta en marcha de esta planta está prevista para inicios de 2016

La segunda fase ya implicaría la construcción de la planta de 250 kW y el escalado a 5 MW y en la tercera se construiría esta última. En Alemania hay varias plantas de demostración hasta de 6 MW que están funcionando, por lo que la de Renovagas estaría dentro de las medidas de potencia que se manejan a nivel europeo.

Precios competitivos

El objetivo de esta iniciativa es producir gas sintético a precios competitivos, para lo que, según Enagás, está prevista la optimización de los equipos.

Lo que marca la diferencia entre el proceso de este consorcio español y otros que se están desarrollando en el resto del mundo es que no se tendrá que extraer previamente el CO2 para hacerlo reaccionar con el hidrógeno, sino que entrará todo junto en el reactor. Así se aumentará la eficiencia del proceso y se reducirán costes.

Asimismo, Enagás asegura que el gas resultante cumplirá con las especificaciones de calidad de las Normas de Gestión Técnica del Sistema Gasista, por lo que se podría inyectar en la red de gas y servir para cualquier tipo de uso (domestico, industrial, automovilístico, etc.).

Buenas expectativas

Aunque se trate de un proyecto de I+D+i, las empresas que se han embarcado en Renovagas lo hacen con la idea de abrir nuevas vías de negocio en un futuro. "Este proyecto constituye una excelente oportunidad para el sector industrial español de tomar contacto con una solución tecnológica altamente innovadora y muy prometedora en el medio plazo", opina el director de Tecnología e Innovación de Enagás.

Además, España cuenta con varios requisitos clave para que las iniciativas 'Power to gas' puedan triunfar en un futuro. Entre ellos destacan la alta generación eléctrica a partir de renovables y la presencia de una red eléctrica y gasista muy mallada (que facilita la gestión de los excedentes eléctricos y la inyección del gas natural sintético).

En el caso de Renovagas, que utiliza biogás para la transformación de la electricidad en gas sintético, cabe mencionar que nuestro país también cuenta con un gran potencial de generación de este combustible gracias a las plantas de generación de residuos y tratamiento de aguas.
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