lunes, 22 de junio de 2015

Movimiento económico

El auge del gas natural licuado (GNL) cambia las reglas de juego en el mercado asiático

Mientras miles de millones de dólares en inversiones siguen fluyendo hacia la producción y exportación de gas natural licuado (GNL) a todo el mundo, surgen señales de que el suministro de la fuente de energía ya satisface la demanda.

Los precios del GNL, combustible enfriado y transformado a líquido para ser transportado, han caído a sus mínimos históricos en Asia este año, lo que le permite a los compradores obtener mejores condiciones a la hora de negociar contratos. EE.UU. se dispone a empezar a exportar gas natural licuado este año y las preocupaciones sobre una posible escasez de gas se han disipado, al menos en el corto plazo. Entre los países latinoamericanos que importan gas natural licuado figuran Argentina, Brasil, Chile, México y República Dominicana, según el sitio especializado gnlglobal.

“Los balances globales de GNL se están nivelando rápidamente”, cambiando las preocupaciones del mercado desde cómo la demanda puede ser satisfecha, hacia cómo el suministro será absorbido, indicó la Agencia Internacional de Energía en su último informe de mediano plazo. El giro, advirtió, “dará forma a los mercados de GNL durante los próximos años”.

En el mercado spot, los precios del GNL en Asia cayeron en mayo por debajo de los US$7 el millón de unidades termales británicas (BTU), un nivel que no se había visto desde antes de que el desastre de Fukushima obligara a Japón a clausurar sus plantas nucleares en marzo de 2011. El precio equivale a cerca de un tercio del nivel máximo de US$20 por millón de BTU del año pasado. El precio del gas para entrega en julio cerró en US$2,93 por millón de BTU el 16 de junio en la Bolsa Mercantil de Nueva York.

La AIE estima que alrededor de 164.000 millones de metros cúbicos de capacidad adicional de exportación de GNL entrarán en operación a nivel global para 2020, lo que sumaría 40% a los niveles actuales. Australia representará 44% del nuevo suministro y pasará a ser el mayor exportador mundial de GNL para fines de la década. EE.UU. aportará 35% de la nueva capacidad y será el tercer exportador detrás de Qatar.

El mercado asiático de GNL atraviesa una transformación. Después de Fukushima, Japón empezó a importar grandes cantidades de GNL para generar electricidad. Los precios en Asia se dispararon tanto que los cargamentos de buques de carga de lugares tan distantes como Europa fueron redirigidos hacia la región en los años siguientes. No obstante, los precios cayeron en el cuarto trimestre del año pasado y ningún carguero que transporta GNL ha hecho el trayecto desde Europa a Asia.

Los términos de los contratos también están cambiando. Hasta hace poco, las grandes compañías gasíferas imponían sus condiciones. Los compradores a menudo firmaban acuerdos a 20 años siguiendo una fórmula ligada a los precios del petróleo y con condiciones como la prohibición de revender los cargamentos.

Ahora que la dinámica del mercado favorece a los compradores, estos optan por contratos a plazos más cortos, a veces tan breves como un año. Los precios también se están flexibilizando. “Hoy, los compradores tienen el dilema de las opciones. Pueden comprar a un precio vinculado al petróleo, a un precio Henry Hub o a un precio basado en el gas europeo”, señaló en una reciente conferencia Matthew Arnold, director de corretaje de GNL de EDF trading, una filial de la empresa europea de energía EDF SA. Cabe señalar que el Henry Hub es un centro de distribución en EE.UU. y es el precio de referencia del gas natural en ese país.

Las condiciones de los acuerdos que antes raramente se difundían, se están volviendo más transparentes, dicen fuentes del sector, y fijar los precios es un proceso menos complejo.

“No hay absolutamente ninguna razón para que el GNL esté indexado al petróleo. Es lo suficientemente maduro por cuenta propia”, indicó David Morris, responsable de negocios de GNL en Asia para E.ON EONGY.

El estancamiento de la demanda en Asia está produciendo cambios. Los reactores nucleares de Japón están volviendo a producir lentamente, Corea del Sur acumula grandes inventarios de gas natural licuado y China tiene acceso a un gas más barato a través de gasoductos desde lugares como Turkmenistán. “Los compradores asiáticos están en buena posición para negociar nuevas concesiones”, escribieron los analistas de BMI Research en un informe.

Un aumento de las exportaciones de América del Norte elevará el suministro e intensificará la competencia del mercado. El Departamento de Energía de EE.UU. ha aprobado 10 proyectos para enviar gas a países que no tienen un pacto de libre comercio con EE.UU., dándoles a los exportadores acceso expedito a mercados como China y Japón. Cuatro de estas iniciativas se están construyendo y una estaría lista para empezar a exportar este año.

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