viernes, 28 de febrero de 2014

A ver qué pasa con la naviera...

Acciona busca dinero debajo de las piedras y anula el dividendo por el rejonazo eléctrico

Acciona ha cogido el toro por los cuernos para hacer frente “a unos desafíos sin precedentes en sus casi 100 años de historia”. Así ha definido José Manuel Entrecanales la situación por la que atraviesa el grupo, que el pasado año perdió más de 1.972 millones. La compañía ha puesto en marcha un plan de emergencia que supone vender gran parte de sus negocios, salvo el de agua y servicios.

Del programa de desinversiones no se salva prácticamente ninguna división, por lo que algunos expertos han señalado que el plan trazado por Acciona se parece más a una liquidación ordenada que a una reestructuración del grupo. Como ya adelantó El Confidencial en abril del pasado año, el principal reto es encontrar un inversor que adquiera el 49% el área internacional de energías renovables, proceso que ya está avanzado al haber residido las ofertas no vinculantes.

Esta operación permitirá una entrada de dinero fresco y una reducción significativa de la deuda. Pero Acciona también quiere desprenderse de Bestiver, su gestora de fondos, de Trasmediterránea, la naviera a la que ha aplicado un recorte de 160 millones en su valoración, y los activos inmobiliarios, que también han sufrido una rebaja de su tasación de 100 millones, tal y como publicó este medio el 10 de febrero. Por si no fuera suficiente, la compañía controlada por la familia Entrecanales ha puesto en el mercado sus concesiones de autopistas en Canadá.

El reto de Acciona es rebajar el ratio de deuda respecto de su beneficio operativo por debajo de cinco veces, en comparación con las 5,6 veces actuales. La sociedad arrastra un pasivo neto de 6.715 millones, principalmente derivado de project finance. Los Entrecanales pretenden reducir su dependencia de la banca y abrir nuevas alternativas, como la búsqueda de inversores o las emisiones de bonos.

No obstante, Carlos Arilla, el nuevo directo financiero, ha señalado en la presentación de los resultados anuales que el grupo tiene caja suficiente para atender los vencimientos inmediatos de deuda y que no necesita solicitar a la banca una reestructuración del pasivo.

Entrecanales no ha querido compremeterse ante los inversores sobre el futuro del pago del diividendo. El presidente ha indicado que "hay una pequeña esperanza de que podamos pagar una pequeña cantidad a final de año si cumplimos con la venta de activos". Pero dejando caer que lo más probable es que este ejercicio tampoco habrá remuneración al accionista, como ya ocurrió en 2013. Un sacrificio que afecta principalmente a la familia, que es dueña del 60% del capital. "Les puedo asegurar que vamos a superar el desafio", ha sentenciado el primer ejecutivo.

Pérdidas históricas

El grupo Acciona cerró 2013 con pérdidas de 1.972 millones de euros, frente a los 189,4 millones que ganó en 2012, lastrada por la reforma eléctrica emprendida por el Gobierno que ha llevado a deteriorar el valor de sus activos renovables. La empresa ha detallado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que los efectos directos en la cuenta de resultados de los cambios regulatorios ascienden a 257 millones de euros, mientras que el deterioro del valor de sus activos renovables resta 1.675 millones de euros.

Con todo esto, las ventas del grupo bajaron el 5,8%, hasta los 6.607 millones de euros, y el resultado bruto de explotación (ebitda) cayó el 14,1% y sumó 1.228 millones de euros. La inversión de Acciona en 2013 fue de 381 millones de euros, un 55,4% menos que en el ejercicio anterior.
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