miércoles, 26 de febrero de 2014

Para volver a hundirlo?

El comandante Schettino solicita subir a bordo del Costa Concordia
La defensa alega que es "un derecho del imputado poder visitar el lugar del delito"

El comandante Francesco Schettino, principal imputado del naufragio del crucero que capitaneaba, el Costa Concordia, y en el que murieron 32 personas, ha solicitado a los jueces poder subir a bordo del barco que yace aún frente la isla italiana del Giglio (centro).

Los medios de comunicación italianos se hacen eco hoy de la solicitud presentada por los abogados de Schettino, en la que aseguran que es "un derecho del imputado poder visitar el lugar del delito".

Schettino afronta desde julio de 2013 un proceso en el que se le acusa de homicidio culposo múltiple, abandono de la nave, naufragio y de no haber informado inmediatamente a las autoridades portuarias de la colisión contra el escollo que provocó el naufragio del gigantesco barco en la noche del 13 de enero de 2012.

En las aguas del Giglio yace aún el enorme crucero, enderezado el pasado septiembre en una operación de ingeniería sin precedentes, y que ahora espera ser remolcado, previsiblemente en junio, y trasladado a un puerto para su desguace.

El pasado 23 de junio, un grupo de peritos pudieron subir a bordo para recoger material y el disco duro y el ordenador de los mandos del barco, y está prevista otra inspección el próximo 27 de febrero.

Ahora los jueces del Tribunal de Grosseto (centro de Italia) donde se está celebrando el proceso tendrán que evaluar la petición de Schettino.

Sería la primera visita al crucero del que, según varios testigos, Schettino saltó a una lancha para ponerse a salvo aquella noche cuando aún miles de los 4.229 pasajeros y miembros de la tripulación intentaban abandonar el crucero.

Mientras se sigue celebrando el juicio contra Schettino, el pasado 20 de julio, el juez de la audiencia preliminar Pietro Molino confirmó las penas de 23 meses y 18 meses a los oficiales Ciro Ambrosio y Silvia Coronica, respectivamente; de 20 meses al timonel Jacob Rusli; de 30 al jefe de a bordo, Manrico Giampedroni, y de 34 meses a Roberto Ferrarini, jefe de la unidad de crisis en tierra de Costa Cruceros, la naviera propietaria.

En las fases previas al proceso, Costa Cruceros llegó a un acuerdo por el que deberá pagar un millón de euros como sanción administrativa.
Publicar un comentario en la entrada