sábado, 8 de febrero de 2014

Boom

El transporte global se prepara para el auge del GNL

El gas natural licuado (GNL) ha comenzado a desafiar al petróleo como combustible dominante para las empresas de transporte. Cada vez son más las empresas de construcción de buques que emplean el GNL como combustible propulsor de sus naves.

La expectativa de poder conseguir un gas más barato gracias a técnicas como el fracking, así como una regulación ambiental más estricta, han creado una demanda de combustibles más limpios, haciendo bajar la demanda de los combustibles derivados del petróleo que han dominado hasta ahora el mundo del transporte.

Aunque los precios del gas natural licuado en Europa y Asia son actualmente altos, los analistas esperan que los precios bajen considerablemente a finales de este decenio cuando se intensifiquen las nuevas formas de producción, haciendo que aumente la demanda.

Alemania, Singapur y los Países Bajos se encuentran entre los países que más invierten en los centros de transporte de gas natural, mientras que compañías como Royal Dutch Shell, Gazprom y Total, también están desarrollando una infraestructura de combustible de GNL.

Alemania está haciendo su primer movimiento en materia de GNL para el transporte. Después de que Bomin Linde LNG firmara un acuerdo en enero para abastecer a la compañía de ferrys AG EMS, ahora se ha anunciado la construcción de dos terminales de transporte aéreo y marítimo de GNL en Hamburgo y Bremerhaven, que deben comenzar a operar en 2015.

En Singapur se ha invertido en la capacidad de abastecimiento de combustible de GNL en previsión del aumento de la demanda de los grandes buques. La motivación de Singapur para entrar en el GNL para el sector del transporte está impulsada por la expectativa de un crecimiento enorme en China. En la actualidad, China sigue siendo un pequeño consumidor de gas natural, pero el nuevo Reglamento está destinado a cambiar el sector de generación de energía a partir del carbón para el sector de transporte por un mayor uso de gas.

En América del Norte el GNL también está ganando terreno gracias al auge del gas de esquisto, lo que ha dado lugar a una caída del 50% en los precios del gas en Estados Unidos desde 2008, lo que le permite ser competitivo con el petróleo en el sector del transporte.

Shell y TravelCenters están desarrollando una red de estaciones de combustible de camiones LNG que permitirán el transporte por carretera de costa a costa de GNL como combustible en unos pocos años.

La consultoría Energy Wood Mackenzie ha destacado que la demanda mundial de gas en el sector del transporte podría crecer de unos 5 mil millones de metros cúbicos en 2012 a más de 160 millones de metros cúbicos en 2030.
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