jueves, 14 de mayo de 2015

Nada claro


Uruguay: Gobierno cree que Marubeni y GDF abandonarán el proyecto GNL

El Gobierno de Uruguay está convencido que GNLS (consorcio local conformado por GDF- Suez y la compañía japonesa Marubeni) se alejará del proyecto de la construcción y puesta en funcionamiento de la planta regasificadora.


Así lo transmitió ayer el presidente Tabaré Vázquez quien agregó que a GNLS se le cobrará la garantía de US$ 100 millones que figura en el acuerdo que la empresa tiene con el gobierno uruguayo.

“Qué problema la regasificadora”, sostuvo ayer Vázquez luego de votar para la elección departamental de Montevideo en el Club Arbolito. Informó que hacía pocas horas mantuvo una reunión con representantes de GNLS donde los empresarios argumentaron que habían tenido problemas con la constructora brasileña OAS, contratada por el consorcio local para la construcción de un muelle y escollera de la regasificadora en Puntas de Sayago. Está constructora está envuelta en la trama de corrupción de Petrobras en Brasil y además se declaró en concurso en Uruguay.

“Pretendían cambiar el contrato inicial de esta multinacional (GDF - Suez y Marubeni) con Uruguay. El contrato dice que la empresa iba a hacer la gestión y cobrar royalties durante 15 años por US$ 14,5 millones. Ahora, como les había ido mal pretendían US$ 20 millones por mes por 20 años”, dijo el mandatario.

“Nos opusimos terminantemente porque Uruguay es un país serio, que honra sus compromisos y exigimos que quienes contratan con Uruguay cumplan con la misma seriedad y rigurosidad”, afirmó Vázquez. Y ante la pregunta de si creía que la empresa compuesta por capitales extranjeros se iría del país, el presidente contestó: “seguramente, pienso que sí”.

En ese escenario entonces, aseguró que se le cobrará “inmediatamente” la garantía de US$ 100 millones que tiene depositada GNLS. “Es una carta de crédito que va a quedar para el país inmediatamente. Lo otro que va a quedar para el país es lo que ya está construido”, señaló el mandatario.

Aunque algunos aseguran que los problemas entre GNLS y OAS comenzaron a mediados del año pasado, todo comenzó a precipitarse a principios de este año.

El 24 de febrero, OAS decidió enviar a 150 trabajadores que cumplían labores en la construcción del muelle y la escollera al seguro de paro. Eso ocurrió, según los involucrados, por diferencias técnicas entre ambas empresas que generaron retrasos en el desarrollo del proyecto.

Al mes siguiente, el 17 de marzo, GNLS le rescindió el contrato a OAS y eso tuvo como resultado el envío del total de obreros (700) al seguro de desempleo. Con las obras paradas, Gas Sayago (responsable del proyecto de regasificación) comenzó a negociar con GNLS sobre la continuidad de la obra en Puntas de Sayago.

Y aunque desde ambas empresas se señala oficialmente que el vínculo entre ellas continúa, versiones indican que la salida de GNLS del emprendimiento es inminente.

Una de las razones esgrimidas es que al consorcio internacional le es más conveniente hacer frente al pago de los US$ 100 millones de la garantía que hacerse cargo del sobrecosto que generaron los retrasos de OAS que ascienden a US$ 400 millones.

El viernes, fuentes de Gas Sayago dijeron a El País que “formalmente” no se había producido ninguna comunicación de GNLS manifestando su intención de abandonar el proyecto, aunque reconocieron que era una versión que cobraba fuerza día tras día.

A su vez, desde GNLS se informó que la empresa no quería abandonar el proyecto. Pero la exigencia planteada por la empresa de modificar el margen de ganancia por la producción de gas es una propuesta que fue descartada de plano por el gobierno.

En medio del problema también está la situación de los 700 obreros cesados. El Sunca reclama que la nueva empresa que se haga cargo del proyecto retome a los trabajadores, ya que de no ser así, el conflicto por la regasificadora se extendería a todo el sector de la construcción.

Semanas atrás, en una comparecencia en la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, representantes de GNLS se comprometieron a indemnizar a los trabajadores que quedaran fuera del proyecto en Puntas de Sayago. Y también señalaron que la intención de la empresa era continuar con el desarrollo de la obra.

Pero esa continuidad depende del cambio de las condiciones algo que Vázquez se encargó de dejar en claro que no ocurrirá.

Desde GNLS aducen que Gas Sayago no manifiesta ninguna voluntad de negociar una salida. Aducen que el alejamiento de OAS fue algo que no estaba previsto y por eso desde el gobierno se debería mostrar mayor disposición para poder continuar con el proyecto de regasificación.

Sin embargo, Gas Sayago sostiene que hay un contrato firmado y las condiciones ya están estipuladas en ese documento.

Y tampoco faltan las críticas hacia GNLS. En la misma Comisión de Legislación del Trabajo, la gerente general de Gas Sayago, Marta Jara, señaló a fines del mes pasado que “no es totalmente transparente” la manera cómo GNLS lleva adelante la construcción de la regasificadora en el oeste montevideano.

La posibilidad de gas onshore

Ayer, el presidente Tabaré Vázquez dijo que es posible que a fines de este año haya “algunas novedades importantes” sobre la existencia de gas en territorio uruguayo. El anuncio del mandatario coincide con la visión que hay en Ancap al respecto. El mes pasado, el presidente de Ancap, José Coya, dijo a El País que crece la posibilidad de encontrar ese hidrocarburo en suelo uruguayo en un plazo aproximado de dos años. El jerarca señaló que cada estudio que se ha realizado sobre la probabilidad de hallazgo -tanto en el gas como en el petróleo- nunca ha generado “un paso atrás”.

Las actividades exploratorias que realiza Ancap son con la francesa Total por un lado y con Schuepbach por otro, en bloques ubicados en Tacuarembó, Paysandú, Salto y Artigas.
Publicar un comentario en la entrada