miércoles, 27 de agosto de 2014

A toda pastilla

China anuncia los primeros submarinos supersónicos
Un avance de ciencia ficción
Afirman que ya tienen la tecnología como para cruzar el Pacífico en 100 minutos.

La tecnología de supercavitación permite que naves submarinas naveguen recubiertas por un capuchón de gas que elimina la resistencia al avance del agua. Este adelanto, que fue anunciado por científicos chinos, hará posible cubrir un hipotético viaje submarino entre Puerto Madryn y Québec en Canadá, en apenas 100 minutos.

Según consignó el diario South China Morning Post, el avance ha sido logrado tras años de estudio por expertos del Instituto de Tecnología de Harbin, en el noreste del país.

La supercavitación es un fenómeno hidrodinámico, que consiste en rodear al objeto o nave de una nube de gas renovable de forma que el agua casi no esté en contacto con la superficie del objeto, reduciendo así de manera drástica la resistencia al avance que presenta el agua.

La tecnología comenzó a estudiarse durante la Guerra Fría por la Unión Soviética, que utilizando el concepto de la burbuja bajo el agua logró que sus torpedos viajaran a 370 kilómetros por hora, una velocidad muy superior a la de los proyectiles submarinos convencionales de esa época.

La supercavitación supone el mayor salto en la tecnología naval producido desde hace muchos años, análogo en algunos aspectos a la transición de los aviones de hélice hacia los reactores e incluso hacia los cohetes y misiles.

Y si bien se está lejos de conseguir velocidades submarinas similares a las aéreas, en teoría sería posible que, depurando al máximo esta tecnología, se alcanzara la velocidad del sonido bajo el agua, aproximadamente unos 5.800 kilómetros por hora.

“Estamos muy emocionados por el potencial del descubrimiento”, destacó el profesor de mecánica de fluidos e ingeniería del citado instituto, Li Fengchen.

Todavía hay, sin embargo, muchas dificultades técnicas para que ese viaje pueda ser una realidad, ya que, por ejemplo, mediante la supercavitación es imposible usar un timón para controlar el rumbo, por lo que por ahora el único recorrido posible es la línea recta.

Esto ha provocado que, hasta el momento, los únicos vehículos probados con esta tecnología hayan sido no tripulados, principalmente torpedos, aunque continúan las investigaciones para que en el futuro se puedan lanzar submarinos tripulados a velocidades supersónicas.

Otros países, como los Estados Unidos y Alemania, también están investigando desde hace varios años, este nuevo modo de transporte que, aseguran, en el futuro podría revolucionar los viajes transoceánicos. 
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