domingo, 19 de enero de 2014

A todo gas

Gas Natural Licuado, principal combustible en nuevos buques de EEUU

En los últimos años en los Estados Unidos, el gas natural licuado (GNL) se está convirtiendo en uno de los principales combustibles tanto para el sector doméstico como para el sector industrial y comercial. En el origen de este auge del GNL como combustible, se encuentran razones como la subida de los precios del transporte aéreo y marítimo, una mayor conciencia medioambiental y un importante aumento de las infraestructuras y mejora de las técnicas para la extracción de este gas.

Estados Unidos tiene importantes reservas de gas natural licuado, en agosto de 2013, se alcanzó el nivel más alto en la producción de este combustible. En vista de las importantes reservas con que cuenta el país, son ya varios los propietarios de buques comerciales que se han comprometido a cambiar de combustible y optar por el gas natural licuado.

Alentada por los beneficios económicos y ambientales del uso del gas natural licuado en los buques, Crowley Maritime ha entrado en negociaciones con DNV GL para incluir el gas natural licuado como combustible en sus dos nuevos barcos ConRo. Buques de 219,5 metros de largo con espacio para 2.400 TEUs y 400 vehículos.

Matson, también ha decidido seguir adelante con la construcción de dos nuevos buques portacontenedores Aloha clase 3600TEU en el Astillero de Aker en Filadelfia con DNV GL como su socio. Diseñados para el servicio entre Hawai y la costa oeste, los buques tendrán 260,3 metros de largo, serán los mayores buques portacontenedores construidos en los Estados Unidos y contarán con motores de combustible dual.

Desde los astilleros encargados de las construcciones de estos buques, se ha mostrado la satisfacción por poder participar en proyectos innovadores. Además estiman que la construcción de estos buques dará a los astilleros la posibilidad de desarrollar y demostrar nuevas competencias, estimulando también el desarrollo de infraestructuras en todo el país.

El uso de GNL como combustible, permite a los buques hacer recortes significativos en sus emisiones a la atmósfera. Prácticamente eliminando las partículas nocivas y reduciendo considerablemente el óxido de azufre (SOx) y los óxidos de nitrógeno (NOx). El cambio de combustible convencional también se traduce en hasta un 30% de reducción de las emisiones de dióxido de carbono, por lo que estos buques serán muy adecuados para las áreas costeras ecológicamente sensibles. Esta medida se suma a otras iniciativas ya adoptadas por la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU para reducir el número de emisiones nocivas a la atmósfera en los puertos del país.
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