martes, 30 de octubre de 2012

No saben ni lo que hacer...

Kicillof dio marcha atrás con el control a compras de gas de ENARSA
Pretendía que YPF fuera la única proveedora de ese combustible.

Para algunos se trata de un detalle menor. Para otros, en cambio, es una nueva señal de que desconoce el mercado y que sus teorías no se ajustan a la realidad. El viceministro de Economía y nuevo hombre fuerte del sector energético, Axel Kicillof, no pudo imponer su criterio para que la reestatizada YPF contrate en forma directa y sin licitación las importaciones de gas por barco (GNL) que en 2013 implicarán un desembolso mínimo de US$ 2.400 millones.

Usando los amplios podere s que recibió del polémico decreto 1277 reglamentario de la ley de soberanía hidrocarburífera, Kicillof había diseñado a principios de agosto un llamativo esquema de compra para que YPF se convierta en la nueva “gerenciadora” de los suministros externos de GNL que desde 2008 han sido manejados por la estatal ENARSA.

Con el fin de desplazar a los hombres de Julio De Vido del negocio de las importaciones, Kicillof bajó una orden para que YPF pase a “gestionar por cuenta y orden de ENARSA” todas las compras de GNL, la contratación de los fletes marítimos y los servicios accesorios que sean necesarios para el arribo de los buques metaneros.

Según el mecanismo armado por Kicillof, la petrolera comandada por Miguel Galuccio iba a seleccionar “a dedo” y sin licitación a los proveedores de GNL y los precios y condiciones pactados tenían que ser aceptados sin objeciones por los funcionarios de ENARSA, que en los papeles siguen siendo los responsables de los pagos.

La iniciativa se topó con dos escollos clave. Por un lado, la resistencia de los funcionarios de ENARSA que advirtieron sobre las “ condiciones leoninas y los conflictos de intereses ” que se planteaban en el convenio. Y por otro lado, un reciente informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) que denunció la existencia de sobreprecios en las compras de combustibles que ENARSA le hizo a YPF entre 2008 y 2010.

Frente a esta situación, los técnicos de YPF y ENARSA acordaron cambiar el proyecto de Kicillof y fijar reglas de juego más flexibles. Ahora, el nuevo esquema introduce tres modificaciones salientes: — Las compras de GNL que gestionará YPF se harán por licitación . Salvo Repsol, British Gas y Gaz de France, serán convocados todos los proveedores internacionales. Incluso también sería invitada a cotizar Shell, la petrolera con más diferencias con el Gobierno.

— Las adjudicaciones serán definidas por ENARSA — YPF no tendrá la exclusividad del abastecimiento y si ENARSA lo cree conveniente, podrá a salir a comprar GNL por su cuenta.

Para que entre en vigencia, ahora el acuerdo tiene ser aprobado por el directorio de ENARSA.

Mientras tanto, los técnicos de ambas empresas ya definieron la cantidad mínima de barcos de GNL que se requieren importar en 2013 para cubrir el deficit de la producción gasífera local.

Serán en total 60 cargas que se licitarán anticipadamente y repartidas en dos tandas para las plantas regasificadoras de Bahía Blanca y Escobar.

Esa cantidad corresponde a los períodos de mayores demandas de las usinas a principios de año y de los usuarios residenciales, en invierno. Quedarán sin cubrir los últimos meses del año y las “ventanas” que surjan por imprevistos. Estas cargas se comprarían sobre la marcha en el mercado spot y podrían sumar entre 10 y 15 barcos más a los 60 ya confirmados, que le costarán al país no menos de 2.400 millones de dólares.
Fuente: Clarín
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