miércoles, 24 de octubre de 2012

Sigue la comedia

'Nos pueden quitar el buque, pero nunca la libertad ni la dignidad'
Un fondo norteamericano reclama el abono de 340 millones de euros impagados. El 12 de octubre el capital intentó huir con el buque y la tripulación.

Por si no fuera suficiente con las caceroladas de los policías de uniforme, gendarmería, suboficiales y oficiales de la Armada, Cristina Kirchner debe afrontar ahora el conflicto de su buque escuela. El ‘Libertad’ es como nuestro ‘Juan Sebastián Elcano’, el buque insignia de la marina argentina. Pues bien, desde el pasado 2 de octubre permanece retenido en el puerto de Tema (Ghana). ¿Razón? El fondo nortemericano NML Capital pidió a las autoridades judiciales de Ghana su retención en puerto ante los impagos reiterados de 340 millones de euros por parte del gobierno argentino. Ofrecía a la tripulación billete de regreso a casa, pero el gobierno argentino rechazó la oferta.

Desde entonces se ha desencadenado todo un ‘tsunami’ de reacciones políticas. La primera, la descalificación. Kirchner califica al fondo norteamericano de “fondo buitre”. Su canciller, Héctor Timerman da un paso más y lo tacha de “pirata financiero” para confirmar que no efectuarán el pago. “Argentina no negocia con piratas argentinos que se refugian en paraísos fiscales”, señalaba Timerman en un discurso televisado desde la Casa Rosada.

Internacionalizar el conflicto

No obstante, la estrategia de descalificación no funciona porque su único ‘pecado’ es exigir el cobro de los abonos debidos. Así que Kichner despliega su diplomacia para tratar de buscar apoyos ante un suceso que humilla a la armada argentina, solivianta a la opinión pública –mayoritariamente nacionalista- y erosiona la popularidad de su gobierno. Ha tratado de buscar el apoyo brasileño frente al golpe de efecto norteamericano. Incluso Timerman ha tratado de internacional el conflicto recordando que en el buque se encuentran ciudadanos de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Sudáfrica.

Tampoco ha funcionado. Así que ahora apuesta por el ‘buenismo’ y acepta lo que en su día rechazó: la repatriación de la tripulación “para preservar su integridad y su dignidad”, apunta Kirchner. Sólo quedarían en Ghana su capital, Lucio Salonio, y una dotación mínima. La tripulacion regresa en vuelo charter mientras que la presidenta afirmaba anoche por televisión que “se podrán quitar el buque, pero nunca la libertad y la dignidad”. Un reconocimiento implícito de que perderán el buque-escuela.

Así que desde el punto de vista práctico la tripulación del ‘Libertad’ ha estado ‘secuestrada’ en Ghana, a miles de kilómetros de casa. El viernes 12 de octubre el capitán intentó escapar con el buque y la tripulación. Operación frustrada. Y por si acaso, Ghana ha prohibido surtir de combustible al buque-escuela de la armada argentina.

Así que el último cartucho de Kichner pasa por denunciar el caso ante Naciones Unidas “por violación de los derechos humanos, tratados internacionales y delitos financieros”. Su canciller, Hector Timerman ha acudido a la sede de NNUU efectuando las oportunas denuncias. Puede que tenga alguna razón, pero el ‘currículum’ de Argentina de incumplimiento de pactos y sentencias internacionales no le servirán de aval. 
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