lunes, 6 de octubre de 2014

Beneficios colaterales

Cómo las petroleras hacen negocio con el agua que sacan de sus pozos en California

Los embalses están en mínimos históricos, los acuíferos subterráneos se están agotando y las previsiones meteorológicas indican que en los próximos meses podría seguir sin llover.

Esta es la situación a la que tienen que hacer frente las más de 80.000 explotaciones agrícolas que hay en California, que están buscando desesperadamente nuevos tipos de suministro de agua con los que hacer frente a la grave sequía que afecta al estado desde hace tres años.

En medio de está situación, algunos agricultores californianos están logrando salvar sus cosechas gracias a los recursos hídricos provenientes de una fuente muy poco convencional: los pozos petrolíferos.

Ese es el caso de cerca de un centenar de explotaciones situadas al norte de la localidad de Bakersfield, en el Valle de San Joaquín, que están obteniendo buena parte del agua que necesitan del campo petrolífero del río Kern, el quinto más productivo de Estados Unidos.

Según algunos cálculos, nueve de cada diez barriles que la compañía Chevron extrae en esa zona son de agua, un recurso que para los agricultores es ahora mucho más valioso que el petróleo.

Por lo general el agua que se saca del subsuelo junto al crudo no suele ser apta para el riego, aunque eso no sucede con la que se obtiene de algunos yacimientos del condado de Kern, que con un tratamiento mínimo puede ser utilizada para los cultivos de pistachos, almendras, uvas o cítricos de la zona.

Chevron vende el agua a los agricultores a un precio fijo, que en épocas de sequía como la actual, puede ser una décima parte del que se paga en el mercado.

En años en los que las lluvias son abundantes, el agua de los pozos petroleros supone alrededor de una cuarta parte del total que utilizan los agricultores de la zona, una cantidad que en la actualidad llega a la mitad del suministro.

"Muy importante"

"El agua que estamos recibiendo del campo petrolero del río Kern es muy importante en estos momentos", señala David R. Ansolabehere, director general del Distrito del Agua de Cawelo, que se encarga de distribuir los recursos hídricos entre los agricultores.

Según le explica Ansolabehere a BBC Mundo, Chevron separa del petróleo el agua que extrae y la filtra.

Luego la manda a través de una tubería de unos 13 kilómetros de longitud que construyó la propia compañía al embalse del que se abastecen los agricultores, en el que se mezcla con agua dulce para reducir su salinidad y que así sea apta para el riego.

"El agua de Chevron, especialmente este año, si se compara con otras fuentes, es mucho más barata. Pagamos US$30 por acre-pie (1.233 m3), mientras que en el mercado podemos llegar a pagar US$200, US$300 o incluso más", señala Ansolabehere.

Según Abby Auffant, representante de Chevron en California, la compañía lleva desde 1994 suministrando agua a los agricultores del condado, con los que tienen una relación "a largo plazo", motivo por el cual no les han subido el precio que les cobran.

"Básicamente nos están pagando el costo de llevar el agua de nuestras instalaciones a las suyas", señala Auffant en conversación con BBC Mundo.

Críticas de los ambientalistas

Pero pese a lo beneficiosa que resulta para los agricultores del condado de Kern su relación con Chevron, un reciente artículo del diario TheNew York Times señalaba que algunos creen que iniciativas cómo esta sirven para que las petroleras laven su imagen frente la opinión pública, en un momento en el que grupos ambientalistas se han mostrado críticos con el uso del agua que hace la industria del petróleo en California.

Organizaciones como Earthworks denuncian que es imposible saber cuánta agua están utilizando las petroleras en sus actividades extractivas y aseguran que con prácticas como el fracking o la fractura hidráulica, están poniendo en riesgo los acuíferos subterráneos del estado.

"Sabemos que con el fracking se contamina el agua. Sin ir más lejos, hace unas semanas en el estado de Pensilvania se confirmaron más de 200 casos de contaminación de agua subterránea debido a las actividades de fracking", señala en conversación con BBC Mundo Jhon Arbeláez, representante de Earthworks.

"En California no se ha conseguido que se regule el fracking por las presiones de la industria, así que no sabemos si se han contaminado reservas subterráneas o si va a ocurrir en el futuro", señala Arbeláez.

"Desafortunadamente las reglas para el control del agua subterránea están siendo desarrolladas ahora, mientras se permite que el fracking continúe. Por eso creemos que en California debería decretarse una moratoria hasta que entendamos mejor las consecuencias de esta actividad".

Frente a estas críticas Abby Auffant, de Chevron, asegura que el consumo global de agua de su compañía, incluyendo las actividades de fracking, "es inferior al suministro que hacen de la misma".

Otros representantes de la industria señalan que en muchos casos utilizan para sus actividades extractivas el agua que sacan del subsuelo que no es apta para el consumo humano ni para la agricultura.

David R. Ansolabehere, del Distrito del Agua de Cawelo, asegura que siguen muy de cerca las actividades de las petroleras en la zona ya que no quieren que nada dañe la actividad agrícola de la que viven cientos de familias.

"Hay familias de agricultores que han estado trabajando estas tierras durante cerca de un siglo y planean seguir haciéndolo al menos durante un siglo más".
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