viernes, 31 de octubre de 2014

Buena noticia

Vuelve la actividad al astillero de Puerto Real tras dos años de sequía
Navantia envía por barco desde Ferrol el acero necesario para que a mediados de noviembre arranque la construcción de una sección del barco de Pemex

El astillero de Puerto Real iniciará a mediados del próximo noviembre la construcción de una de las secciones del barco-hotel (flotel) encargado a Navantia por la petrolera Pemex y cuya obra se desarrolla en la planta gallega de Ferrol.

El desvío de carga de trabajo de un astillero a otro no está exento de polémica, sin embargo, es la decisión estratégica que ha tomado la empresa para poder garantizar la terminación del proyecto en julio de 2016. La planta de Puerto Real construirá 8 de los 89 bloques que integran el barco, lo que significa solo un 2% del total. El plazo de construcción es de cinco meses y dará empleo a unas 150 personas.

La plantilla ferrolana, por el contrario, considera la medida una agresión a sus intereses y asegura que su astillero tiene capacidad suficiente para cumplir con el contrato de Pemex en tiempo y forma.

No obstante, la actuación de Navantia obedece también al nuevo sistema productivo que, a partir de ahora, implantará la diercción de la compañía para ganar en eficacia, competitividad y ahorro de costes. Es decir, los programas de construcción naval dejan de ser patrimonio exclusivo de una u otra planta para ser un compendio de todas.

Preparados en el astillero de Puerto Real

El astillero de Puerto Real ya está preparado para recibir los primeros bloques de acero que confomarán una de las secciones de este barco de 131 metros de eslora y 23 de manga, que Pemex utilizará como apoyo logístico para sus trabajos en alta mar. La petrolera mexicana tiene previsto albergar en este flotel a los trabajadores destinados en la construcción de las plataformas petrolíferas.

Navantia se hizo el pasado enero con el contrato para la construcción de un barco-hotel con cargo a la citada compañía mexicana, lo que supone más de un millón de horas de trabajo y dos años de actividad. La inversión asciende a 180 millones de euros y cabe recordar que fue un empeño personal de la Xunta de Galicia su adjudicación. El presidente gallego, Alberto Núñez-Feijóo, fue la persona que abanderó las gestiones con los mexicanos. 
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