viernes, 10 de octubre de 2014

Como en Canarias pero en Euskadi

En busca de gas y petróleo frente a la costa de Euskadi
El Ministerio de Industria concede a dos empresas el permiso para investigar el subsuelo marino, a 130 kilómetros frente a Bizkaia

¿Hay petróleo o gas aún sin descubrir bajo el fondo del mar frente a la costa vasca? Al parecer sí. Así se desprende del movimiento realizado por dos compañías -la angloholandesa Shell y la escocesa Cairn Energy, a través de su filial en España-, que han obtenido del Ministerio de Industria un permiso para investigar la eventual presencia de hidrocarburos en el subsuelo marino.

Se trata de cinco rectángulos denominados 'Mesana 1, 2, 3, 4 y 5' localizados a unos 137 kilómetros en línea recta hacia el norte desde las zonas más al oeste de Bizkaia, y a la altura de Arcachon. Justo por debajo de la línea que delimita las aguas españolas y francesas.

La Dirección General de Política Energética y Minas del organismo pilotado por José Manuel Soria concedió el citado permiso el pasado 5 de septiembre, después de que las empresas lo solicitaran, de forma conjunta, el 5 de agosto. Y es que, como recuerda el Ministerio de Industria, la Ley de Hidrocarburos establece que corresponde a la Administración General del Estado otorgar este tipo de permisos. Desde el pasado 2 de octubre, se ha abierto un plazo de dos meses para que puedan presentarse ofertas de otros competidores interesados en las mismas zonas así como alegaciones o quejas de quienes se consideren perjudicados en su derecho.

Las empresas en cuestión son Capricorn Spain Limited -filial de Cairn Energy, especializada en las labores de prospección mediante alta tecnología- y Shell Upstream Spain BV. Ambas son viejas conocidas para el Ministerio de Industria en lo que se refiere a la búsqueda de hicrocarburos en las costas españolas. No en vano, la primera tiene vigentes varios permisos para analizar el subsuelo en, por ejemplo, la costa catalana.

A riesgo y ventura

Habitualmente, este tipo de permisos se otorgan «a riesgo y ventura» de las licenciatarias, y comportan -si se llevan hasta el final- una serie de actuaciones que pueden prolongarse varias décadas. Y es que una cosa es que se demuestre la existencia de gas o petróleo, que lleva su tiempo, y otra muy distinta que se pueda extraer en condiciones rentables y seguras.

Los trabajos de campo los realizaría Capricorn Spain Limited mediante la recopilación de toda la información sísmica y geológica del fondo marino de la costa vasca analizada. La firma cuenta con varios barcos capaces de analizar el subsuelo mediante la emisión de ondas acústicas que, después de rebotar en el fondo, son recogidas y analizadas mediante hidrófonos que arrastra el buque y que conforman un mapa 3D.

El siguiente paso sería la obtención de los permisos ambientales necesarios para, a continuación, realizar perforaciones de sondeo. Un tránsito que costaría millones de euros y que permitiría, finalmente, iniciar la extracción. Eso, si es que hay algo allí abajo. 
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