viernes, 24 de octubre de 2014

Pan para hoy...

El primer crucero de China podría ser un mal negocio para todos
El fenómeno de compañías occidentales que hacen negocios en China que luego ven sus productos clonados y usados contra ellos ocurre demasiado a menudo

China se está preparando para entrar a la industria de las embarcaciones crucero. La estatal China State Shipbuilding Corporation está construyendo su primer barco de lujo con ayuda de Carnival Corp.

Un comunicado de prensa de Carnival Corp. dice que la colaboración ayudará a China a crecer en “un mercado global líder”.

Carnival Corp. firmó un acuerdo de cooperación “para explorar la posibilidad de una empresa conjunta con el objetivo de acelerar el desarrollo y crecimiento de la industria de cruceros china…”

El trato es ciertamente promisorio. El comunicado dice que se espera que China sea uno de los mercados de crucero más grandes del mundo con 4,5 millones de pasajeros para el 2020. Por supuesto, ese número viene del Ministerio Chino de Transporte, el cual, al igual que la compañía china con la que se hace el acuerdo, está también bajo el régimen chino.

Desafortunadamente para Carnival Corp. tratos como este con China no siempre resultan tan bien para las compañías occidentales.

Repasemos. Estuvo Westinghouse, la cual en 2010 estaba construyendo cuatro plantas de energía en China con la ayuda de una empresa estatal… solo para darse cuenta que el ejército chino estaba pirateando sus computadoras y robando sus diseños.

Estuvo U.S. Steel, que estaba trabajando con una empresa china propiedad del estado en 2010, también solo para que las computadoras sean infiltradas y sus instalaciones puestas en peligro por hackers chinos.

La lista sigue y sigue: Google, ATI, Apple, USW, Alcoa —sin mencionar las empresas por todo el mundo que vendieron diseños a China para barcos, helicópteros y aeroplanos que luego vieron aparecer sus diseños en el ejército chino.

Cuando una compañía estatal china pide a una compañía occidental ayuda para construir algo en algún campo, la historia ha demostrado que usualmente hay algo detrás.

El fenómeno de compañías occidentales que hacen negocios en China que luego ven sus productos clonados y usados contra ellos ocurre demasiado a menudo.

Y esa es solo una parte de los oscuros juegos que China ejecuta frecuentemente con sus compañías bajo el estado comunista, y en un país cuyo ejército es usado para el robo económico planificado y donde no hay demarcación entre el gobierno y el sector privado.

En la mayoría de los casos cuando se ayuda a una compañía estatal china a construir un producto, lo que se está haciendo en realidad es ayudar a un competidor extranjero a que lo empuje fuera del mercado. Pero tal como vemos ahora con Carnival Corp. parece que las empresas occidentales nunca aprenden.
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