martes, 16 de octubre de 2012

A la calle

Destituido el jefe de la Armada argentina por el escándalo de la fragata 'Libertad'

Algún fusible debía saltar tras dos semanas de papelón oficial por el embargo preventivo de la fragata argentina 'Libertad' en Ghana. Y le tocó este lunes al jefe de la Armada, almirante Carlos Alberto Paz, acusado por la Casa Rosada de haber tomado la errónea decisión de que el buque insignia recalara en ese país africano.

Paz presentó su dimisión y le fue aceptada por el ministerio de Defensa, según informaron fuentes oficiales, en un lenguaje diplomático para no hablar de despido. También pasaron a retiro el director general de organización y doctrina, comodoro Alfredo Mario Blanco, y al secretario general naval, contralmirante Luis González Day.

Justamente González Day había desligado a la cúpula de la marina de guerra de la orden de amarrar en Ghana. Y a la vez había explicado que la definición del itinerario que realiza todos los años el buque en sus viajes de instrucción es el resultado de "un proceso cooperativo interministerial".

"La secuencia de navegación, los períodos de puerto y navegación, se estima 3 o 4 días de navegación por cada día de puerto" dependen -sostuvo- de "las invitaciones que haya recibido el Estado argentino a través de los ministerios de Relaciones Exteriores, de Defensa, o la Armada misma".

La impericia que culminó en la retención de la Libertad -equivalente a la corbeta española Juan Sebastián Elcano- en Ghana ha desatado una pelea interministerial en el Gobierno, más propia de una gresca entre vecinos de alguna corrala.

Los unos culpan a los otros y éstos a los primeros entre las carteras de Defensa, Exteriores, Seguridad, y hasta la secretaría de Comercio, por el cambio en el itinerario del barco, que tenía previsto amarrar en Lagos, Nigeria, pero no lo hizo y se dirigió al puerto de Tema, ciudad de Accra, capital de Ghana.

Los riesgos

Ello, a pesar de que algunos diplomáticos alertaron de los riesgos. El 2 de octubre, el tribunal superior de Accra retuvo la nave haciendo lugar a un pedido del fondo de inversión NML-Elliot -'fondo buitre' para la Casa Rosada- en reclamo de bonos impagos del Estado argentino, que en 2002 decretó la mayor cesación de pagos de la Historia.

"¿Y quién tiene la culpa?" se preguntan ahora en la administración de la presidenta peronista Cristina Fernández, viuda de Kirchner. Y los periódicos dan cuenta de la reyerta entre las bambalinas del poder.

Esta vez la embarcación iba a atracar en 17 puertos, del 2 de junio al 8 de diciembre, con 289 tripulantes nacionales, 23 marinos chilenos y uruguayos en su 'bautismo' oceánico, más 13 invitados especiales. Pero terminó varada en un puerto de Africa y, para peor, debe pagar 50.000 dólares diarios por derecho de amarre.

El vicepresidente de la Liga Naval Argentina, Fernando Morales, planteó que "estamos ante un hecho sin precedentes en la historia de la navegación mundial" porque es "a todas luces violatoria de la convención del mar de 1982 suscrita por Ghana y Argentina". "Allí marca que los buques militares en puertos extranjeros o en aguas extranjeras, son inembargables e indetenibles", afirmó.

Algunos familiares de tripulantes atrapados en la fragata, que se encuentran comunicados a través de los móviles, desvelaron que el capitán planeaba romper amarras y fugarse de noche del puerto de Tema, pero la huida se abortó por las pocas posibilidades de que culminara con éxito. Y agravar, en consecuencia, el papelón internacional.

El gobierno argentino envió a Ghana una misión encabezada por los viceministros de Defensa, Alfredo Forti, y de Exteriores, Eduardo Zuain, en busca de alguna solución al conflicto judicial que permita zarpar al buque. Pero para ello, antes, los acreedores reclaman que el Estado argentino desembolse en metálico 15 millones de dólares. Si no, la emblemática fragata "Libertad" podría ir a subasta. 
Fuente: el mundo
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