viernes, 3 de octubre de 2014

Hay cola

Por falta de dólares para pagar el gas, hay 3 barcos esperando en Bahía Blanca
La demora ya cumplió 10 días Cada uno lleva 55.000 toneladas de gas natural licuado. Para que lo puedan descargar, primero hay que abonar US$ 50 millones.

Hace 10 días llegó el primero. El lunes arribó el segundo y ayer a la tarde se sumó otro más. En una situación inédita, tres barcos “metaneros” esperan turno en el fondeadero del puerto de Ingeniero White para descargar, cada uno, 55.000 toneladas de gas natural licuado hacia el buque regasificador Express, en el muelle de Compañía Mega.

La razón de la acumulación de navíos en el estuario bahiense no es, precisamente, que la estación portuaria esté atiborrada de trabajo. Por el contrario, ayer, el Express, era el único buque amarrado en cada uno de los sitios.

La explicación está en la dificultad recurrente que tiene el gobierno en obtener los dólares necesarios para pagar los cargamentos ya comprometidos.

Las modalidades de contratación establecen que las operaciones de descarga en los puertos no se inician hasta tanto no se haya abonado el embarque, cuyo costo individual se ubica alrededor de los U$S 50 millones.

A ese valor inicial hay que sumarle la multa por el retraso respecto de la fecha pactada, estimada en unos U$S 75 mil diarios.

En la contienda cotidiana por la defensa de las reservas, el Banco Central le pone límites a la demanda de divisas desde Enarsa y esta empresa, responsable de las compras de gas licitadas por YPF, debe asumir el costo global de las operaciones.

La situación de incertidumbre, que afecta también al otro puerto regasificador de Escobar, no es nueva y significa una demostración más del dolor de cabeza creciente que la cuenta energía representa para las arcas estatales.

Este año, el déficit por las compras externas de energía se estima que superará los U$S 6.000 millones. Las temperaturas del invierno, que estuvieron por encima de los valores promedio para la época, también conspiraron contra las estimaciones iniciales de demanda, que preveían la llegada de un buque cada cinco días a ambos puertos.

En Bahía Blanca, el buque Sestao Knutsen aguarda la autorización para descargar su cargamento desde el 22 de setiembre último, mientras que el British Ruby y el Lobito, aún están en fecha y se espera al Lena River, para dentro de una semana.

“Consulten en Enarsa o en YPF”, respondió un vocero de Compañía Mega, la separadora y fraccionadora de gas controlada por la petrolera estatal, cuando Clarín intentó obtener precisiones sobre el reinicio de las tareas de regasificación.

Anoche, desde el área de operaciones del puerto bahiense informaron que hoy, a última hora, podría ingresar al muelle uno de los buques que está en la lista de espera. Esta vez, como nunca, tienen para elegir cuál. 
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